El sueño deficiente, vinculado al aumento del cáncer en adultos menores de 50 años

Según The Guardian, dos grandes estudios nuevos sugieren que un sueño deficiente podría estar contribuyendo al aumento de los diagnósticos de cáncer en adultos menores de 50 años. Los hallazgos se suman a un cuerpo creciente de trabajos que intentan dar sentido al aumento global de los cánceres de inicio temprano.
Como informa The Guardian, los casos mundiales de cáncer de inicio temprano en menores de 50 años aumentaron alrededor del 80 % en tres décadas, pasando de 1,82 millones en 1990 a 3,26 millones en 2019. Las muertes por cáncer entre personas de 40 años o menos crecieron un 27 % en el mismo periodo.
El primero de los estudios examinó datos de sueño de más de 1,2 millones de voluntarios de entre 24 y 49 años inscritos en un biobanco con sede en Estados Unidos. Las personas que dormían menos de seis horas mostraron un mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer en comparación con quienes dormían entre siete y ocho horas. Los resultados se presentaron en la cobertura de The Guardian con comentarios de expertos.
El segundo estudio se realizó en Europa con seguimiento a largo plazo; en personas con un ciclo sueño-vigilia irregular se observó una tendencia al aumento de los casos de cáncer de mama, colon e hígado. The Guardian subraya que los autores no reclaman una causalidad directa y que los datos observacionales solo muestran asociación.
Los expertos recordaron que el sueño desempeña un papel crítico en la función inmunitaria, el equilibrio hormonal y los procesos de reparación celular. Los autores principales escribieron que la falta de sueño puede alterar el ritmo circadiano y afectar a la inflamación y a la renovación celular, y que 'se requiere más trabajo para investigar los mecanismos posibles'.
The Guardian recogió declaraciones de la Dra. Naomi Allen, representante senior de Cancer Research UK. Allen señaló que los estudios eran 'observacionales y no afirman causalidad' y subrayó la importancia de evaluar el sueño junto con otros factores de estilo de vida (alimentación, actividad física, consumo de alcohol) en una visión de conjunto.
Otra observación destacada en los estudios fue la identificación de patrones de tendencia similares en trabajadores con turno nocturno. The Guardian recuerda que esto no contradice la clasificación, por parte de la Organización Mundial de la Salud en 2007, del trabajo por turnos como 'probable cancerígeno' (Grupo 2A).
Los expertos clínicos señalaron que el sueño no es por sí solo causa de cáncer, sino que debe considerarse como un factor de estilo de vida modificable. Horarios de sueño regulares, exposición reducida a pantallas y entornos de sueño organizados se citaron como recomendaciones básicas.
The Guardian también recogió un comentario de la Dra. Sophie Hardefeldt del departamento de epidemiología del Imperial College London. Hardefeldt afirmó que la fortaleza de los estudios reside en el tamaño de la muestra, pero que necesitan ser probados de nuevo en culturas y grupos de ingresos distintos. 'Un solo estudio no puede dar forma a la política sobre cáncer,' afirmó.
Los expertos subrayaron que este artículo no debe leerse como asesoramiento médico, y que para evaluar el riesgo personal de cáncer debe acudirse a una consulta clínica especializada. Este texto se limita a resumir los hallazgos y comentarios de expertos recogidos por The Guardian; para una planificación de salud individual sobre sueño y cáncer, debe consultarse a un profesional sanitario cualificado.