Hantavirus: los países piden a los pasajeros de regreso aislarse durante seis semanas

Reino Unido, Estados Unidos y los Estados miembros de la Unión Europea piden a todos sus ciudadanos que regresan del crucero MV Hondius que se autoaíslen en casa unas seis semanas. Las tres jurisdicciones presentan la medida como una precaución: la cepa Andes del hantavirus rara vez pasa entre personas, pero se considera necesaria una ventana de seguimiento controlada.
El brote en el MV Hondius llamó la atención tras tres muertes y varios casos confirmados. El barco fue desviado a las Canarias y tres pasajeros fueron trasladados a Países Bajos para tratamiento. Las autoridades sanitarias de las tres zonas iniciaron un proceso para alinear un protocolo común para los pasajeros que regresan.
Un portavoz de la UK Health Security Agency dijo a la BBC que el periodo de aislamiento responde a la ventana de vigilancia de la enfermedad: «El hantavirus tiene un periodo de incubación típico de dos a cuatro semanas; un seguimiento de seis semanas ofrece un margen de seguridad». Se pide a los pasajeros que registren su temperatura a diario.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. emitieron una recomendación equivalente de seis semanas de aislamiento domiciliario. Según los CDC, los pasajeros fueron examinados al entrar al país y tres fueron trasladados a instalaciones de biocontención; uno presentó un resultado «débilmente positivo», considerado por la Organización Mundial de la Salud por ahora «no concluyente».
Los Estados miembros de la UE adoptaron medidas paralelas con matices nacionales. El primer ministro francés anunció que cinco pasajeros franceses de regreso quedarían en cuarentena en París «hasta nuevo aviso». Alemania y España fijaron sus propios protocolos. La coordinación se canaliza por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC).
La OMS confirmó que la cepa Andes se transmitió entre dos casos a bordo, calificándolo de hecho «poco frecuente» pero merecedor de seguimiento. Una portavoz subrayó que, aunque la transmisión interhumana documentada de esta cepa sigue siendo rara, este episodio exige vigilancia cuidadosa.
La cepa Andes es un hantavirus presente sobre todo en la Patagonia, en particular Chile y Argentina. Su reservorio principal es el roedor Oligoryzomys longicaudatus. La infección humana se produce normalmente por contacto con orina, heces o saliva de roedores; en raras ocasiones se ha registrado transmisión entre personas.
El cuadro clínico suele comenzar con fiebre, dolores musculares y síntomas respiratorios. Los casos de evolución rápida pueden derivar en síndrome pulmonar por hantavirus. Los CDC señalan que la letalidad histórica de la cepa Andes oscila entre el 35 y el 40 %, y que el tratamiento precoz mejora notablemente la supervivencia.
Los países han endurecido también los controles portuarios. Varias naciones del Mediterráneo y del Atlántico exigen ahora a las navieras presentar registros actualizados de control de plagas antes de la salida. La Cruise Lines International Association pide a sus miembros encargar inspecciones adicionales de forma voluntaria.
Los expertos llaman a la calma. Las herramientas habituales para gestionar un brote —rastreo de contactos, aislamiento, vigilancia— se consideran suficientes. La dispersión internacional de los pasajeros del MV Hondius convierte la respuesta, en la práctica, en una prueba coordinada de estos protocolos a escala internacional.