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Salud masculina en la mediana edad: 10 preguntas sobre testosterona, pelo, peso y densidad ósea

Guardian Healthhace 4 d
Un par de zapatillas de correr sobre una acera en una mañana de otoño.
Un par de zapatillas de correr sobre una acera en una mañana de otoño.Photo: Ketut Subiyanto / Pexels

La salud masculina en la mediana edad ha cambiado de forma notable, tanto en la práctica clínica como en la conversación pública, en la última década. A partir de fuentes expertas reunidas en un extenso reportaje del Guardian y de las guías de salud pública, esta guía aborda las diez preocupaciones más comunes en hombres de unos 40 a 60 años. Cada apartado se construye sobre dos preguntas: cuándo acudir al médico y qué creencias muy extendidas no se ajustan a la evidencia.

La enfermedad cardiovascular sigue siendo la principal causa de muerte prematura en los hombres. Los datos de las sociedades de cardiología turca y europea muestran que los hombres mayores de 40 años conviven con hipertensión no tratada y LDL elevado mucho más que las mujeres. Las guías de atención primaria aceptan ampliamente, desde los 40, un control de la tensión arterial y del perfil lipídico cada dos años.

La salud prostática es de los temas peor entendidos. Un único PSA no diagnostica cáncer; es una señal de cribado cuyo valor varía con la edad, el volumen prostático y la presencia de infecciones. La guía actual de la Asociación Europea de Urología recomienda un cribado por decisión compartida entre los 50 y los 70 años aproximadamente, y desde los 45 en hombres con antecedentes familiares.

La testosterona baja se ha convertido en un foco comercial enorme en los últimos años. El diagnóstico clínico de hipogonadismo requiere al menos dos mediciones matinales bajas más síntomas consistentes (descenso de libido, fatiga, pérdida de masa muscular). Las clínicas directas al consumidor que venden paquetes de inyecciones ilimitadas suelen usar dosis muy por encima de las guías clínicas y minimizan los riesgos cardiovasculares y de fertilidad.

El peso y la obesidad pueden sonar a tópico, pero siguen siendo el blanco con mayor retorno. La grasa corporal masculina se distribuye típicamente en el abdomen, principal motor de la resistencia a la insulina y del hígado graso. Los datos del Ministerio de Sanidad turco sitúan el perímetro abdominal por encima del umbral saludable en alrededor de un tercio de los hombres de más de 30 años. Los ensayos muestran que una pérdida de cinco a siete kilos mejora con claridad los marcadores metabólicos.

La masa muscular disminuye de forma natural alrededor de un uno a dos por ciento al año a partir de los 40, un proceso llamado sarcopenia. A largo plazo acelera el riesgo de caídas y la pérdida ósea. La buena noticia es que la intervención es inusualmente simple. El Colegio Europeo de Ciencias del Deporte considera estándar de oro el entrenamiento de fuerza de todos los grandes grupos musculares dos veces por semana; incluso 30 minutos por sesión ofrecen una protección significativa.

La densidad ósea es un capítulo que se olvida con frecuencia en el hombre. A diferencia de las mujeres, la osteoporosis masculina suele diagnosticarse tras una fractura. Los factores de riesgo incluyen el uso prolongado de corticoides, el consumo excesivo de alcohol y el déficit de vitamina D. La densitometría DEXA está hoy recomendada en hombres mayores de 65 años, o antes si hay factores de riesgo, dentro de las guías de atención primaria.

El vínculo entre sueño y salud metabólica se ha clarificado en la última década. El síndrome de apnea obstructiva del sueño es frecuente en hombres de mediana edad y se asocia con hipertensión, diabetes tipo 2 y fibrilación auricular. Los estudios de sueño a domicilio están ampliamente disponibles y son un paso razonable cuando coinciden ronquidos, nicturia frecuente y somnolencia diurna marcada.

La salud mental es tradicionalmente el tema del que menos hablan los hombres. En Turquía, las tasas de suicidio en hombres de 30 a 50 años son dos o tres veces superiores a las de las mujeres del mismo grupo, según las cifras del Ministerio de Sanidad. La depresión clínica masculina no siempre tiene la cara clásica de la tristeza; puede manifestarse como irritabilidad creciente, retirada social y consumo de sustancias. Los especialistas en salud mental animan a familiares y amigos próximos que detecten esos signos a sugerir una consulta de atención primaria.

Cierre práctico para los lectores de Vesper: una sencilla «lista de la mediana edad» — una visita anual al médico de familia que cubra corazón, próstata, testosterona, peso, músculo, hueso, sueño y salud mental — permite detectar buena parte de las enfermedades graves cuando aún son manejables. Este artículo no constituye consejo médico.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en Guardian Health. La imagen es una foto de archivo de Ketut Subiyanto en Pexels.

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