Ancelotti elige a Neymar para el Mundial de Brasil: una apuesta calculada

Carlo Ancelotti reservó su respuesta más larga en la rueda de prensa de Río de Janeiro a la única pregunta que el fútbol brasileño realmente quería formular: ¿entraría Neymar en la lista? Al anunciar su convocatoria de 26 jugadores para el Mundial, el italiano reconoció que el delantero apenas había acumulado 1.182 minutos en el Santos en los últimos ocho meses, poco más de la mitad de la carga de las estrellas europeas en su lista. Aun así lo eligió.
El argumento de Ancelotti no es sentimental. Brasil ha parecido elaborada pero bloqueada en el último tercio en sus tres últimos amistosos, con Vinicius Junior por la izquierda, Rodrygo por la derecha y Endrick por el centro. Lo que falta, según el seleccionador, es un creador central capaz de romper una línea con un solo toque. "No encuentro este perfil en nadie más", afirmó Ancelotti a la prensa.
Las cifras físicas recientes de Neymar explican la cautela. Según el seguimiento del Santos, solo ha cubierto 240 minutos en las últimas ocho semanas, abandonando el campo antes de tiempo en tres encuentros. Sus volúmenes de sprints y metros corridos a alta velocidad están alrededor de un 35 % por debajo de sus picos de 2024. El cuerpo médico brasileño ha traído consultores de preparación física de Italia y España para aplicar un programa individualizado bidiario en la concentración de Niterói.
El presidente de la Confederación Brasileña (CBF) Ednaldo Rodrigues respaldó públicamente la elección. "Ancelotti construye su plantilla; no interferimos en decisiones técnicas", declaró. Sin embargo, los programas brasileños de fútbol están divididos. En la encuesta de SporTV, el 52 % de los espectadores votó a favor de la convocatoria de Neymar frente al 48 % que prefería alternativas como Antony, João Pedro o Estêvão Willian.
El plan de Ancelotti también refleja cómo pretende gestionar la carga. Inspirándose en sus años en el Real Madrid rotando a Luka Modric, esboza un uso escalonado de Neymar en la fase de grupos: unos 60 minutos contra Honduras en San Pedro Sula, una entrada de 30 minutos contra Noruega en Vancouver, y un papel titular más amplio en el tercer partido contra México si la clasificación está asegurada. En las eliminatorias, la calibración apunta al pico en semifinal y final.
La sorpresa estructural de la lista llegó en el centro del campo, con Ederson — el creador del Atalanta, homónimo pero no el portero del Manchester City — uniéndose a Casemiro, Bruno Guimarães y Joelinton en una rotación a cuatro. Compartir nombre ya ha provocado horas de confusión en redes sociales. Marquinhos mantiene la capitanía en defensa, con Éder Militão regresando al lateral derecho tras su recuperación de una operación de cruzado.
La trayectoria de Neymar también pesa en la decisión. Tiene 32 años, autor de 79 goles internacionales — por delante de Pelé —, pero sus tres últimos Mundiales estuvieron marcados por lesión o por quedar eclipsado: tobillo en 2014, pie en 2018, ligamentos en 2022. "El kilometraje de tres Mundiales, dijo Ancelotti, obliga a un jugador a preparar el cuarto de otra manera."
Hay también una dimensión comercial. La cartera de patrocinadores de la CBF ha ganado alrededor del 12 % de valor anual con la presencia de Neymar, con un contrato importante con una marca deportiva y un acuerdo con una operadora telefónica brasileña condicionando sus compromisos a su convocatoria, según fuentes brasileñas. El argumento deportivo de Ancelotti se sostiene por sí solo, pero la capa financiera federal no es invisible.
Brasil abrirá su Mundial en San Pedro Sula contra Honduras, antes de volar a Vancouver para enfrentarse a Noruega. Ancelotti planea dar a Neymar un primer tiempo completo contra Honduras, y luego compartir la carga con Vinicius Junior contra Noruega. El tercer partido de grupo en Guadalajara contra México será donde se revelará el marco de rotación, una vez que la trayectoria hacia los octavos esté matemáticamente más clara.
Tras el anuncio, Ancelotti resumió su enfoque en una sola frase: "Aunque Neymar no pueda hacer un milagro de 90 minutos, los 60 minutos que le pedimos pueden cambiar el dispositivo del rival." Para el fútbol brasileño la pregunta ha dejado de ser si Neymar pertenece a la lista. Se ha convertido en: en qué partido y con qué papel. La respuesta se irá perfilando en los meses que quedan hasta el pitido inicial.