El Tottenham, a dos puntos del descenso tras empatar con el Leeds

El Tottenham no aprovechó la condición de local el domingo y firmó un 1-1 ante el Leeds United en el Tottenham Hotspur Stadium, reduciendo a sólo dos puntos su ventaja sobre la zona de descenso de la Premier League. Según el jefe de redacción de fútbol de BBC Sport, Phil McNulty, los Spurs volvieron a pulsar el botón de la autodestrucción, un patrón que ha marcado su temporada.
El tanto de la igualada llegó por medio del delantero Dominic Calvert-Lewin, que transformó un penalti en la segunda parte. A dos jornadas del final, los aficionados de Tottenham esperaban un resultado que dejara al club cerca de la salvación. En cambio, deberán pasar la semana atentos a los marcadores de sus rivales directos.
El sistema de posesión que ha implantado el entrenador Roberto De Zerbi prometió mucho en el otoño, pero el técnico italiano ha visto a su equipo oscilar entre la cohesión y el caos. Tras el pitido final, De Zerbi se negó a sumarse al pesimismo: «Mis jugadores tienen nivel para mantener la categoría. Tenemos que creérnoslo».
El portero Antonin Kinsky, recuperado para el once tras dos meses de baja y con futuro incierto en el club, firmó lo que los analistas describieron como «una de las paradas de la temporada» en los compases finales. La intervención del checo salvó un punto cuando Spurs se descomponía.
Las jugadas a balón parado del Leeds han generado caos en toda la Premier League esta temporada, y los visitantes convirtieron esa presión en ocasiones. Una sucesión de córners arrinconó al Tottenham; la defensa local repitió errores ya detectados en encuentros consecutivos.
El ambiente en el estadio osciló entre el bramido y la inquietud. La reacción de la afición reflejaba una temporada en la que el Tottenham no se ha sentido nunca del todo convencido de sí mismo, incluso al ganar. La victoria de la semana anterior también quedó empañada por bajones en la segunda mitad.
El análisis de McNulty subrayaba lo difícil que resulta sostener un sistema de presión alta con una plantilla mermada. Las lesiones y la fatiga acumulada han obligado a De Zerbi a apoyarse más en las transiciones en el tramo decisivo, sin poder hacer rotaciones amplias.
Los dos últimos partidos serán determinantes. Un desplazamiento a otro candidato a la salvación y una visita en casa de un equipo que persigue plazas europeas son retos asequibles sobre el papel, aunque pocas cosas han parecido fáciles para los Spurs este curso. La permanencia, matemáticamente, sigue en sus manos.
De Zerbi recalcó que mantiene su confianza en el grupo, aunque exigió equilibrio durante los noventa minutos. También pidió a la afición que se mantenga unida: «Cuando el estadio está con nosotros, somos otro equipo. Necesitaremos esa energía».
El empate convierte en cruciales el resto de resultados de la lucha por evitar el descenso. Todas las miradas del próximo fin de semana se posarán no sólo en el partido del Tottenham sino también en los duelos dominicales de los rivales directos.