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Marcas de agua en la música con IA: cómo planea Suno etiquetar las canciones creadas por algoritmos

Ars Technicahace 3 h
Una mesa de mezclas y auriculares en un estudio de música
Una mesa de mezclas y auriculares en un estudio de músicaPhoto: Los Muertos Crew / Pexels

Determinar si una canción fue realmente creada por una persona o generada por un algoritmo se ha vuelto una pregunta cada vez más difícil. Según Ars Technica, Suno, una de las principales plataformas de generación musical con IA, planea añadir marcas de agua a sus canciones para reducir esa ambigüedad.

Plataformas como Suno permiten a los usuarios escribir una breve descripción y generar una canción completa en segundos, con melodía, letra e instrumentación incluidas. Esta tecnología ha hecho que la producción musical sea más accesible que nunca, pero también ha creado un problema serio: distinguir el contenido generado por IA de la música hecha por humanos se ha vuelto casi imposible.

Según el plan de la empresa, las canciones producidas en la plataforma llevarán una marca de agua digital invisible: un marcador incrustado en el propio archivo de audio, imperceptible para el oído humano pero detectable por software. El enfoque se asemeja a métodos que algunas empresas de IA ya han implementado en el ámbito de la generación de imágenes.

Según Ars Technica, la empresa también planea imponer límites de descarga. Esto busca evitar que los usuarios descarguen masivamente grandes volúmenes de contenido generado por IA para redistribuirlo en otros lugares, en particular con fines de infracción de derechos de autor o contenido engañoso.

La motivación detrás de estas medidas, en palabras de la propia empresa, es frenar un 'abuso a gran escala'. Entre los ejemplos de mal uso de la música generada por IA se incluyen canciones falsas que imitan la voz de artistas reales, contenido generado sin el permiso de los titulares de derechos, e intentos de inundar las plataformas con contenido no deseado.

La industria musical mantiene desde hace tiempo una postura cautelosa frente al contenido generado por IA. Las discográficas y los representantes de artistas temen que la IA pueda derivar en infracciones de derechos de autor y amenazar los ingresos de los músicos reales. Medidas como el marcado de agua se presentan como un paso para aliviar esas preocupaciones.

Pero el marcado de agua también tiene limitaciones técnicas. Crear una marca de agua robusta y detectable requiere que sobreviva a la recodificación, el recorte u otras modificaciones del archivo de audio, lo que constituye un problema técnico genuinamente difícil.

La medida se enmarca en una tendencia más amplia de los generadores de contenido con IA que buscan estar a la altura de unas expectativas crecientes de rendición de cuentas. Empresas de generación de imágenes y video han desarrollado de forma similar sistemas de etiquetado para indicar el origen del contenido generado, en parte por presión regulatoria y en parte para preservar la confianza pública.

Los expertos afirman que el marcado de agua por sí solo no es una solución suficiente, pero sí un paso significativo hacia la transparencia. Verificar la procedencia del contenido de forma más amplia requiere cooperación entre plataformas, reguladores y canales de distribución de contenido.

En definitiva, la medida de Suno es un ejemplo de cómo las plataformas de contenido con IA buscan 'legitimarse' en un momento en que el contenido creativo generado por IA se vuelve cada vez más habitual. La empresa busca tanto reparar su relación con la industria musical como reforzar la confianza de los usuarios limitando el abuso.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en Ars Technica. La imagen es una foto de archivo de Los Muertos Crew en Pexels.

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