Un contratista de defensa de EE. UU. pagará 10 millones de dólares por vender herramientas de hackeo a un intermediario ruso

Los fiscales federales afirman que el acusado transfirió a servidores personales el código fuente de exploits de día cero desarrollados por subcontratistas de seguridad nacional de EE. UU. antes de dejar la empresa. Parte de ese código fue vendida después por un intermediario al que se vinculó posteriormente con la inteligencia rusa.
El tribunal concluyó que el acusado vulneró sus obligaciones contractuales de confidencialidad y causó daños a sus anteriores empleadores. La indemnización cubre el tiempo de desarrollo, los ingresos contractuales perdidos y los costes de la investigación forense; un proceso penal aparte sigue en curso.
El fallo empuja a las empresas estadounidenses de defensa y software sensible a revisar sus controles de acceso y pistas de auditoría. Los analistas del sector esperan un endurecimiento de las primas de seguro y de los filtros de contratación basados en inteligencia ya el próximo trimestre.