Japón y Taiwán siembran las bases de una cooperación industrial en drones
Las empresas de defensa de Japón y Taiwán intensifican su cooperación en el desarrollo de drones, una iniciativa interpretada como respuesta estratégica al fortalecimiento militar chino en la región.

Empresas japonesas y taiwanesas del sector defensa han lanzado trabajos paralelos sobre el diseño de fuselajes de drones, la integración de sensores y los sistemas de guerra electrónica, según directivos. Las conversaciones las impulsan las propias compañías, en un momento en que el diálogo directo entre los gobiernos de Tokio y Taipéi está limitado por sensibilidades políticas.
El consorcio reúne nombres como Mitsubishi Heavy Industries, Subaru y la taiwanesa Aerospace Industrial Development Corporation. Los primeros trabajos se centran en sistemas de medio alcance para vigilancia y misiones antibuque. Proveedores estadounidenses aportarán motores y enlaces de datos que respaldarán la producción conjunta.
Los analistas creen que la iniciativa permitirá a Taiwán reponer rápidamente sus inventarios de drones y será la primera prueba importante de la reciente flexibilización japonesa de las normas de exportación de defensa. Pekín ha calificado proyectos similares como violación del principio de «Una sola China»; podrían producirse fricciones diplomáticas crecientes en las próximas semanas.
More from Asia

20.000 marineros indios atrapados por las tensiones del Golfo, alerta un gremio
Las asociaciones de marineros de la India advierten que unos 20.000 marinos del país están bloqueados o sufren interrupciones de tránsito en el Golfo debido al conflicto. El gobierno revisa sus protocolos de evacuación de emergencia.

Una explosión en una fábrica de fuegos artificiales en China deja 26 muertos
Una explosión en una fábrica de fuegos artificiales en la provincia de Hunan, China, dejó 26 muertos y 61 heridos, según informes de medios estatales.

China elimina los aranceles para todas las naciones africanas salvo una
China anunció que ha eliminado los aranceles para casi todas las naciones africanas. Esta decisión refuerza el poder blando de China en los Estados africanos, pero también podría agudizar las desigualdades económicas.