El llamado de Trump a que aliados de Asia-Pacífico eleven su gasto en defensa podría perjudicar a EE.UU.
Las exigencias de Donald Trump a los aliados de Estados Unidos en Asia-Pacífico para que asuman más carga de defensa han reavivado las dudas sobre cuánto pueden depender de Washington frente a amenazas como China y Corea del Norte. Los analistas dicen que esto podría debilitar con el tiempo el dominio estadounidense en el comercio mundial de armas.

Las exigencias del presidente estadounidense Donald Trump a los aliados de Asia-Pacífico para que aumenten su gasto en defensa han reavivado en la región las dudas sobre cuánto pueden depender de Washington para disuadir amenazas como China y Corea del Norte. Esa incertidumbre empuja a varios países a centrarse más en desarrollar sus propias industrias de defensa.
Los analistas señalan que este giro hacia una capacidad de producción armamentística propia podría, con el tiempo, debilitar la posición dominante de Estados Unidos en el comercio mundial de armas. Un documento de estrategia de seguridad nacional publicado recientemente ha profundizado las dudas sobre el alcance del compromiso de Washington.
Este impulso regional hacia industrias de defensa nacionales eleva el riesgo de pérdida de cuota de mercado para los fabricantes de armas estadounidenses a mediano plazo. Los expertos subrayan que la búsqueda de mayor autonomía por parte de los aliados podría tener consecuencias duraderas para la influencia estratégica de Washington en Asia-Pacífico.
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