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Protector solar mineral sin la marca blanca: qué cambia la nueva fórmula de la UCLA

Science Daily Healthhace 6 h
Un frasco de protector solar sobre la arena bajo la luz del sol
Un frasco de protector solar sobre la arena bajo la luz del solPhoto: www.kaboompics.com / Pexels

Desde que existen, los protectores solares minerales han conllevado la misma disyuntiva conocida: más suaves con las pieles sensibles y mejor tolerados por personas propensas a la irritación, pero con tendencia a dejar una marca blanca o grisácea visible que muchos usuarios consideran cosméticamente inaceptable, en particular en los tonos de piel medios y oscuros. Investigadores de la UCLA afirman haber encontrado la forma de rediseñar las partículas subyacentes para reducir sustancialmente ese efecto sin sacrificar la protección solar.

Los protectores solares minerales funcionan de forma distinta a los químicos. En lugar de absorber la radiación ultravioleta y convertirla en calor, ingredientes como el óxido de zinc y el dióxido de titanio permanecen en la superficie de la piel y reflejan y dispersan físicamente los rayos UV. Este mecanismo explica en parte por qué los dermatólogos recomiendan con frecuencia las fórmulas minerales a personas con piel sensible, rosácea o antecedentes de reacciones adversas a filtros químicos como la oxibenzona.

La marca blanca siempre ha sido un subproducto de la física implicada. Las partículas de óxido de zinc necesitan un tamaño determinado para dispersar eficazmente la luz UV, pero las partículas de ese rango de tamaño también dispersan la luz visible, lo que el ojo humano percibe como una película blanquecina o similar a la tiza. Los fabricantes han experimentado durante años con formulaciones de nanopartículas para reducir este efecto, con resultados cosméticos desiguales y cierto debate público sobre la seguridad de las nanopartículas, aunque las revisiones regulatorias generalmente han concluido que las nanopartículas de óxido de zinc de uso tópico no penetran la piel sana en cantidades significativas.

El equipo de la UCLA adoptó un enfoque diferente, diseñando la forma y la estructura superficial de las partículas de óxido de zinc en lugar de simplemente reducir su tamaño. Según los investigadores, esta reestructuración permite que las partículas dispersen eficazmente la radiación UV mientras dejan pasar más luz visible hacia la piel subyacente, reduciendo el blanqueamiento que percibe el ojo sin comprometer la capacidad de las partículas para bloquear los rayos UV.

Las primeras pruebas descritas por el equipo mostraron que el protector solar reformulado, con FPS 30, ofrecía una protección comparable a las fórmulas minerales existentes, dejando a la vez un residuo sustancialmente menos visible en una variedad de tonos de piel evaluados. Los investigadores afirman que esta mayor compatibilidad podría convertir al protector solar mineral en una opción diaria más realista para quienes actualmente lo evitan precisamente por este problema cosmético, en lugar de recurrir a alternativas químicas que, de otro modo, preferirían evitar.

Los dermatólogos llevan tiempo señalando la aceptabilidad cosmética como una de las mayores barreras, y de las más pasadas por alto, para el uso constante de protector solar. La protección solar solo funciona si las personas la aplican realmente en cantidad suficiente y la reaplican a lo largo del día, y encuestas realizadas entre pacientes con tonos de piel medios y oscuros han mostrado repetidamente que el blanqueamiento visible es una de las razones más citadas para evitar por completo el protector solar mineral o aplicar mucho menos de la cantidad recomendada.

Esta investigación se suma a un esfuerzo más amplio dentro de la dermatología y la ciencia de materiales para cerrar lo que algunos especialistas describen como una brecha de equidad en la formulación de productos de protección solar, dado que los protectores minerales se han desarrollado y probado históricamente tomando los tonos de piel claros como referencia predeterminada. El melanoma y otros cánceres de piel ocurren con menor frecuencia en personas de piel oscura, pero a menudo se diagnostican más tarde y conllevan peores resultados, una disparidad que los investigadores atribuyen en parte a tasas más bajas de uso constante de protección solar.

La formulación descrita por el equipo de la UCLA aún no ha llegado a los estantes comerciales, y los investigadores advierten que traducir un resultado de laboratorio prometedor en un producto de consumo masivo suele implicar pruebas de estabilidad adicionales, análisis de costos y una revisión regulatoria que puede tardar años. Los ingredientes de los protectores solares, en particular, enfrentan un largo proceso de aprobación en mercados como el estadounidense, donde en las últimas décadas rara vez se han aprobado nuevos ingredientes activos.

Mientras tanto, los dermatólogos afirman que las fórmulas minerales existentes, marca blanca incluida, siguen siendo una opción razonable para la piel sensible, y que técnicas como usar una pequeña cantidad con color, aplicar una capa fina y uniforme, o elegir fórmulas ya comercializadas con color para una mejor coincidencia con el tono de piel, pueden reducir de forma significativa el efecto visible mientras los nuevos diseños de partículas avanzan hacia el mercado.

Si las partículas reformuladas llegan finalmente a los productos de consumo, los investigadores afirman que la mayor relevancia a largo plazo podría tener menos que ver con lo cosmético y más con la constancia: un protector solar que la gente esté dispuesta a usar todos los días, no solo de vacaciones, resulta en última instancia más protector que una fórmula técnicamente superior olvidada en un cajón por su aspecto sobre la piel.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en Science Daily Health. La imagen es una foto de archivo de www.kaboompics.com en Pexels.

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