Qué es el hantavirus y cómo se transmite: una guía para el público

Los hantavirus son una familia de virus de ARN que se transmiten a las personas a través de la orina, las heces y la saliva de roedores infectados. La familia provoca dos cuadros principales: la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR), presente en Europa, Asia y Oriente Medio, y el síndrome pulmonar por hantavirus (SPH), concentrado en América.
Se considera que estos virus tienen una transmisión entre personas muy limitada. Los datos de vigilancia publicados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) y por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) recogen muy pocos casos de contagio interpersonal en las cepas europeas.
La mayoría de los contagios se producen al inhalar partículas procedentes de excrementos de roedores en suspensión. Establos cerrados, sótanos mal ventilados y edificios en desuso son entornos de alto riesgo documentados. En la agricultura estadounidense, el uso de mascarilla durante las limpiezas estacionales lleva tiempo siendo una práctica recomendada de salud pública.
Los síntomas suelen aparecer entre una y ocho semanas después de la exposición. La primera fase es gripal: fiebre, dolor muscular y cefalea. La FHSR avanza después hacia hipotensión, daño renal y descenso en la producción de orina. El SPH se caracteriza por la acumulación rápida de líquido en los pulmones.
La letalidad varía según la cepa. La cepa Puumala, la más frecuente en Europa, tiene una letalidad estimada entre 0,1 y 1 %. La cepa Andes, presente en Sudamérica, se ha asociado a una letalidad de 30 a 40 %. Las muestras tomadas a bordo del Hondius confirman que se trata de la cepa Andes.
La oficina regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud indica que la prueba de referencia es la RT-PCR, y que la serología de anticuerpos se reserva para la confirmación retrospectiva. La OMS ha precisado que la notificación de la naviera ha sido compartida con todos los Estados miembros de la UE.
No existe un antiviral con autorización. El tratamiento es de soporte: balance hídrico, oxigenoterapia, diálisis en caso de fallo renal y, en algunas formas graves de SPH, oxigenación por membrana extracorpórea. Los datos de vigilancia sugieren que entre el 5 y el 10 % de los casos de FHSR requieren diálisis temporal.
Los especialistas recuerdan que los brotes obedecen a factores estructurales. Los periodos de alta densidad de roedores, a menudo tras inviernos duros, suelen preceder a los aglutinamientos de casos. El informe anual del ECDC señala a Alemania, Finlandia y Eslovaquia como zonas de vigilancia prioritarias en Europa.
Las recomendaciones de control de roedores incluyen guardar el grano en recipientes herméticos, ventilar bien la vivienda, sellar grietas en techos y muros, y airear los espacios cerrados durante mucho tiempo al menos 30 minutos antes de limpiarlos. En zonas de mayor riesgo se recomienda el uso de mascarilla N95.
Hay un candidato a vacuna en desarrollo; un ensayo de fase dos financiado por la Defense Advanced Research Projects Agency de Estados Unidos comenzó en 2025. El laboratorio Vir Biotechnology ha indicado que prevé publicar datos a finales de año. Por ahora, las autoridades sanitarias nacionales señalan las precauciones individuales y el control de roedores como las principales herramientas de salud pública.