Salud

El momento en que un terremoto sacudió un hospital japonés en plena operación, y qué revela sobre la atención preparada para desastres

BBC Healthhace 2 h
Equipo médico dentro de un quirófano de hospital
Equipo médico dentro de un quirófano de hospitalPhoto: Stéf -b. / Pexels

Las imágenes de las cámaras de seguridad publicadas por el Hospital General de Kumamoto muestran unos segundos inquietantes: las luces del techo balanceándose, las bandejas de instrumental traqueteando, y un equipo quirúrgico moviéndose instintivamente para proteger a un paciente en la mesa de operaciones mientras el suelo temblaba bajo sus pies. El terremoto de magnitud 6,8 que sacudió la región el mes pasado duró solo unos instantes, pero las imágenes han atraído gran atención hacia una pregunta que los administradores de hospitales en zonas propensas a terremotos rara vez abordan en público: qué ocurre realmente cuando un temblor importante sucede en mitad de una cirugía.

Japón se asienta sobre una de las zonas sísmicamente más activas de la Tierra, en el límite de varias placas tectónicas, y sus hospitales llevan décadas perfeccionando los códigos de construcción y los protocolos de emergencia específicamente para la posibilidad de que ocurra un terremoto en mitad de un procedimiento. Kumamoto no es ajena a este riesgo: la región vivió en 2016 una devastadora secuencia de terremotos que mató a decenas de personas y causó daños estructurales generalizados, lo que impulsó una ola de revisiones de infraestructura hospitalaria en toda la prefectura.

Los quirófanos plantean un problema singularmente difícil durante un evento sísmico. A diferencia de la mayoría de las áreas de un hospital, donde el consejo estándar durante un terremoto es agacharse, cubrirse y sujetarse, un paciente bajo anestesia en plena cirugía no puede moverse rápidamente, y un sitio quirúrgico abierto no puede simplemente pausarse sin riesgo. Los equipos quirúrgicos se entrenan específicamente para este escenario: en lugar de evacuar, se enseña al personal a estabilizar al paciente, proteger el campo quirúrgico de escombros o equipos que caen, y mantener el entorno estéril lo mejor posible hasta que el temblor cese y la situación pueda reevaluarse.

Los hospitales japoneses modernos, en particular los construidos o reforzados tras el terremoto de Kobe de 1995 y el terremoto y tsunami de Tohoku de 2011, incorporan sistemas de aislamiento sísmico —aisladores de base, amortiguadores y estructuras reforzadas— diseñados específicamente para reducir la fuerza transmitida a áreas críticas como los quirófanos y las unidades de cuidados intensivos durante un sismo. El equipo en estas salas suele estar asegurado o diseñado para resistir volcarse, y los sistemas de energía de respaldo están diseñados para activarse en segundos si falla la red principal, ya que el equipo quirúrgico, los ventiladores y los sistemas de monitoreo no toleran ni siquiera una breve interrupción de energía.

Las imágenes de Kumamoto muestran que esta formación e infraestructura funcionaron en gran medida como estaba previsto: pese al temblor visible, el equipo quirúrgico mantuvo el control del paciente y el procedimiento pudo continuar una vez que pasó el sismo. Los administradores del hospital describieron el resultado como prueba de que la extensa y costosa inversión en infraestructura resistente a los sismos —una inversión difícil de justificar en términos presupuestarios hasta el momento exacto en que se necesita— había dado sus frutos.

El incidente también pone de relieve una tensión más amplia en el diseño hospitalario y la planificación ante desastres: los recursos necesarios para hacer que una instalación sea resiliente ante terremotos son considerables, y en regiones donde los grandes eventos sísmicos son poco frecuentes, esa inversión puede ser difícil de priorizar frente a necesidades más visibles de inmediato, como el personal, la actualización de equipos o la ampliación de la capacidad de pacientes. La experiencia de Japón —terremotos severos y repetidos en las últimas décadas— ha hecho que el argumento a favor de la inversión sísmica sea inusualmente concreto para los planificadores hospitalarios, de una manera más difícil de replicar en regiones donde el riesgo, aunque real, se percibe como más abstracto.

Los investigadores de medicina de desastres estudian cada vez más el desempeño de los hospitales durante eventos sísmicos reales, en lugar de basarse únicamente en simulaciones, porque los incidentes reales revelan brechas que los ejercicios de planificación pueden pasar por alto: fallos de comunicación entre departamentos, averías inesperadas de equipos, o el comportamiento del personal bajo un estrés agudo genuino que difiere de los simulacros ensayados. Imágenes como el video de Kumamoto, aunque inquietantes de ver, proporcionan documentación valiosa exactamente para este tipo de revisión en el mundo real.

La dirección del hospital dijo que ningún paciente ni miembro del personal resultó gravemente herido durante el incidente, y que la cirugía en curso se completó con éxito tras una breve pausa. Funcionarios del hospital señalaron que las evaluaciones posteriores al terremoto ya han comenzado a alimentar mejoras en los protocolos de emergencia de la instalación, una práctica habitual tras cualquier evento sísmico significativo en la región, independientemente de si el resultado fue finalmente positivo.

Para hospitales fuera de Japón, particularmente en regiones con una conciencia creciente del riesgo sísmico como partes del oeste de Estados Unidos, el Mediterráneo y el sudeste asiático, incidentes como este suelen estudiarse de cerca como casos reales. Los estándares de diseño hospitalario y los protocolos de emergencia desarrollados en Japón, perfeccionados a lo largo de décadas de actividad sísmica frecuente, han influido cada vez más en los códigos de construcción y en las guías de planificación ante desastres adoptadas por hospitales en otras regiones propensas a terremotos en todo el mundo.

Para el equipo quirúrgico captado en las imágenes, el terremoto fue, al final, una interrupción breve y aterradora en lugar de una catástrofe, una distinción que los administradores del hospital atribuyeron directamente a años de simulacros, inversión estructural y protocolos que la mayoría del personal espera no tener que usar nunca. La difusión más amplia del video, por incómodo que resulte verlo, ha servido como un argumento inusualmente vívido para tomarse en serio ese tipo de preparación mucho antes de que sea puesta a prueba.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en BBC Health. La imagen es una foto de archivo de Stéf -b. en Pexels.

Para seguir leyendo

Viales de laboratorio utilizados en investigación farmacéutica
Más de Salud

La FDA aprueba un fármaco de Bristol Myers Squibb que marca el debut de una nueva clase contra el cáncer de la sangre

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) ha aprobado un tratamiento de Bristol Myers Squibb, comercializado como Zenbexus, para el mieloma múltiple avanzado, introduciendo una nueva clase de fármacos contra este cáncer de la sangre incurable. La aprobación ofrece una opción adicional para pacientes cuya enfermedad ha dejado de responder a las terapias existentes.

STAT News
Estantes con frascos de medicamentos en una farmacia
Salud

Pueden los antihistamínicos aliviar realmente el TDPM y los síntomas de la menopausia

Una tendencia en redes sociales afirma que combinar dos antihistamínicos de venta libre, Allegra y Pepcid, podría aliviar drásticamente los síntomas emocionales y físicos del trastorno disfórico premenstrual y la menopausia. Los médicos reconocen un mecanismo biológico plausible que involucra a los mastocitos y las hormonas, pero advierten que la evidencia sigue siendo escasa y que automedicarse conlleva riesgos reales.

Guardian Healthhace 2 h
Viales y equipo en un laboratorio de investigación médica
Salud

Un tratamiento triple elimina el VIH en primates recién nacidos días después de la exposición

Investigadores usaron una combinación única de tres terapias —antirretrovirales estándar, anticuerpos ampliamente neutralizantes y un anticuerpo experimental— para eliminar por completo el VIH en primates recién nacidos tratados dentro de los tres días posteriores a la exposición. Ninguno de los tres tratamientos funcionó por sí solo, lo que sugiere una ventana estrecha pero real para eliminar la infección poco después del nacimiento.

Science Daily Healthhace 2 h