El gobierno británico afirma que compartir los historiales del NHS evitaría 20.000 urgencias al año

El gobierno del Reino Unido propone el intercambio obligatorio de historiales clínicos entre médicos de cabecera y hospitales en el marco de un proyecto de ley de modernización del NHS. Guardian Health informó el lunes que los ministros afirman que ese intercambio podría evitar unas 20.000 visitas anuales a urgencias.
El proyecto se tramita en el marco del NHS Modernisation Bill y se debate en la Cámara de los Comunes. Se espera que pase a la Cámara de los Lores en el otoño de 2026. El ministro de Salud y Asistencia Social, Wes Streeting, dijo en su nota de prensa del lunes que 'el intercambio de datos de salud eliminará tasas de error y repeticiones innecesarias de pruebas'.
Los datos del Departamento de Salud citados por el Guardian indican que en Inglaterra 8.000 visitas anuales a urgencias se deben a la imposibilidad de acceder a tiempo al historial de tratamiento del paciente. Otras 12.000 visitas se atribuyen a repetición innecesaria de pruebas.
El director médico de NHS England, Sir Stephen Powis, en su análisis para el Guardian, dijo que 'el intercambio de información permitirá a los médicos tomar decisiones más precisas y rápidas; es una mejora crítica de seguridad del paciente'. Powis añadió que el ahorro anual se estima en 320 millones de libras esterlinas.
La presidenta del Royal College of General Practitioners, la profesora Kamila Hawthorne, llamó la atención sobre el aspecto técnico de la ley. Hawthorne dijo que 'el suministro de los sistemas informáticos de medicina general por siete proveedores diferentes aumenta la complejidad técnica del intercambio de datos'. El RCGP sugirió que el texto incluya una disposición adicional sobre estandarización de proveedores.
Según el Guardian, el estándar de datos que se aplicará en el marco de la ley será la versión FHIR R4. Se trata de un estándar internacional ya integrado en la NHS App. La directora de datos de NHS Digital, Frances Calman, dijo que 'el estándar se aplicará en todos los trusts para el otoño de 2027'.
En cuanto a la privacidad, la directora de Big Brother Watch, Silkie Carlo, dijo al Guardian que 'compartir datos del paciente es útil; pero la estructura sobre quién accede a qué datos y con qué finalidad no es clara'. Carlo sugirió añadir al texto la exigencia de un 'registro trazable para cada acceso a datos'.
La secretaria general del Royal College of Nursing, Pat Cullen, al abordar el impacto operativo del proyecto, dijo que 'sin formación ni gestión del cambio, la infraestructura tecnológica por sí sola no será efectiva'. Cullen añadió que los 78 millones de libras asignados a la formación del personal del NHS podían considerarse 'un punto de partida cauto'.
El presidente de la British Medical Association, el profesor Phil Banfield, dijo al Guardian que 'el sector de medicina general ya vive un déficit de inversión de una década; el éxito del proyecto de intercambio de datos requiere inversión adicional en infraestructura'. La BMA indicó que un déficit en el número de médicos provocaba 4,4 millones de visitas anuales interrumpidas.
En su análisis, el subdirector de Salud del Guardian, Andrew Gregory, dijo que 'esta ley saca el debate sobre el intercambio de datos sanitarios del marco puramente técnico; afecta directamente a la experiencia del paciente y a la toma de decisiones clínicas'. Este texto no constituye consejo de salud personal; si tiene preguntas sobre derechos de datos, puede contactar con NHS Digital.