La pagoda Tsui Sing Lau: la única torre pre-Ming de Hong Kong, 700 años después

En la zona occidental de los New Territories de Hong Kong, en el pueblo de Ping Shan, una torre hexagonal de piedra del siglo XIV figura entre los edificios cívicos más antiguos que aún se mantienen en pie en la ciudad. La pagoda Tsui Sing Lau — "la torre que alcanza las estrellas" — fue construida por el clan Tang entre 1380 y 1400, un proyecto regional moldeado por la tercera generación después de la derrota de la dinastía Sung frente a la dinastía mongola Yuan en 1279.
La torre es hexagonal con tres pisos; su altura actual es de 13 metros, mientras que su forma original de siete pisos se elevaba más alto. Los cuatro pisos superiores se derrumbaron por los tifones meridionales a lo largo de los siglos y por una gran tormenta tropical en 1832. Los materiales de construcción son piedra caliza y granito locales; el mortero es un compuesto chino tradicional de cola de arroz y cal utilizado desde el siglo XII. El departamento de Historia de la Arquitectura de la Universidad de Hong Kong realizó en 2018 pruebas sobre este mortero compuesto; los resultados confirmaron una vida útil superior a 1.000 años.
El clan Tang gobierna Ping Shan desde el siglo XI, al frente de las cinco grandes familias de los New Territories. El archivo familiar en Guangzhou retrocede hasta alrededor del año 950 d. C.; la migración a Hong Kong se produjo en la dinastía Sung, alrededor de 1075. La construcción de la pagoda respondía a dos finalidades: primero, marcar las tierras familiares de Yuen Long en la ruta de exportación de arroz del delta del Yangtsé; segundo, ocupar un papel místico-protector en la "línea norte de las siete estrellas" del sistema cartográfico estelar chino tradicional. El nombre simbólico de la torre remite a esa referencia astronómica.
Con la llegada al poder de la dinastía Ming en 1368, la zona de Ping Shan se incorporó al sistema imperial de administración de tierras. En un acuerdo alcanzado con las autoridades Ming en la década de 1390, el clan Tang mantuvo la estructura socioeconómica privilegiada de la región; los impuestos al comercio de arroz se mantuvieron por debajo del 15 %. La pagoda funcionó como signo arquitectónico de ese diálogo familia-imperio; las antiguas tablillas en el interior contienen los textos de ese acuerdo.
Cuando Gran Bretaña arrendó los New Territories durante 99 años en 1898, Ping Shan pasó a administración británica. Los poderes tradicionales del clan Tang quedaron restringidos; la pagoda permaneció cerrada al público de 1899 a 1942. La estructura se utilizó como punto de observación militar durante la ocupación japonesa de la Segunda Guerra Mundial (1941-1945). Tras la guerra, la Ordenanza de Antigüedades del gobierno colonial de Hong Kong (1957) la situó entre las primeras estructuras protegidas.
Tras la devolución de Hong Kong a la República Popular China en 1997, Tsui Sing Lau y el Ping Shan Heritage Trail circundante fueron rediseñados conjuntamente. La Antiquities and Monuments Office (AMO) de Hong Kong inició en 2002 los trabajos de refuerzo estructural; la fase más importante se ejecutó de 2014 a 2017. En ese proceso, el mortero de cal se renovó por métodos tradicionales, sin refuerzo de acero moderno. La restauración fue finalista del Premio Asia-Pacífico de la UNESCO 2018 para la Conservación del Patrimonio Cultural.
El Ping Shan Heritage Trail cubre hoy seis estructuras significativas: la pagoda Tsui Sing Lau, el Tang Ancestral Hall (1485), el Yu Kiu Ancestral Hall (siglo XVIII), el templo Hung Shing (1767), la casa de huéspedes Ching Shu Hin y la antigua estación de policía de Ping Shan (1900). El sendero es la ruta de caminata patrimonial cultural más completa de Hong Kong; recibe 350.000 visitantes al año. Según datos de la AMO, la pagoda Tsui Sing Lau es el único punto más visitado del sendero (145.000 visitantes anuales).
Desde la historia de la arquitectura, la pagoda es una pieza importante de la continuidad de la arquitectura cívica de Hong Kong con la China continental. Pagodas comparables de la era Sung sobreviven dispersas en las regiones del Yangtsé y del río de las Perlas, pero la mayoría han sido visualmente reconstruidas en las restauraciones del siglo XIX. Tsui Sing Lau es un raro ejemplo cuyo núcleo de piedra caliza original está en gran medida preservado. Un estudio comparativo en la Universidad de Hong Kong en 2024 confirmó que la técnica constructiva de la pagoda se inscribe en la misma escuela tradicional que sus contemporáneas en las provincias de Anhui y Jiangsu.
El pueblo de Ping Shan cuenta hoy con unos 12.000 habitantes; la línea del clan Tang permanece oficialmente registrada. El cultivo tradicional de arroz en el pueblo terminó en los años ochenta con la urbanización hacia el norte de Hong Kong. Sin embargo, la familia Tang ha conservado un radio de 800 metros alrededor de la pagoda como espacio verde para conservación ambiental. En 2025, la AMO designó oficialmente esta zona como "zona de paisaje cultural con restricciones de construcción."
Aunque la torre está abierta a los visitantes, solo se puede acceder a la planta baja por inestabilidades de escalera procedentes del periodo de restauración. Para gestionar el aforo, las visitas de fin de semana requieren reserva previa. Una conexión ferrocarril-autobús entre la costa norte de Hong Kong y Shenzhen hace de Ping Shan un destino sencillo de alcanzar. La página en línea de la AMO ofrece audioguías en cinco idiomas. Para quien quiera leer siete siglos de la historia de la ciudad en un paseo relativamente compacto, Ping Shan es el patrimonio regional más rico de Hong Kong.