El Norwegian Arts Centre de Cardiff: cómo una pequeña iglesia portuaria para marineros se convirtió en cruce galés-escandinavo

En la entrada de Cardiff Bay, frente al frente marítimo remodelado de la ciudad, se alza un pequeño edificio de madera blanca que llama la atención frente a la arquitectura moderna circundante. El Norwegian Church Arts Centre fue construido en 1866 como iglesia luterana para los marineros noruegos y, 159 años después, sigue en pie — una firma escandinava inesperada en la capital galesa.
El vínculo entre Gales y Noruega nació con el comercio del carbón a mediados del siglo XIX. Hacia la década de 1860, Cardiff era uno de los principales puertos de exportación de carbón de la revolución industrial del Reino Unido; la demanda mundial de carbón se disparó con la expansión del ferrocarril, la calefacción y el combustible naval. Una parte significativa del carbón exportado desde Cardiff se cargaba en barcos con bandera noruega. Los armadores noruegos llevaban el carbón galés a otros puertos europeos y hasta el Mediterráneo. Ese comercio generaba una presencia continua de marineros noruegos en Cardiff.
Los marineros solían permanecer en el puerto durante semanas, a menudo meses — esperando que su barco se cargara o descargara, sometiéndose a reparaciones o buscando el próximo flete. Durante ese tiempo no hablaban mucho inglés y no podían integrarse en las congregaciones anglicanas o metodistas galesas locales para su vida religiosa y cultural. En 1866 el pastor noruego Lars Ofterdal llegó a Cardiff y comenzó los primeros oficios religiosos para los marineros noruegos.
Los primeros oficios se celebraron sin edificio, en espacios temporales. El gobierno y el consejo eclesial noruegos decidieron encargar una estructura permanente. El edificio se completó en 1868: pequeño, de madera y fiel a la tradición arquitectónica escandinava. La construcción se apoyó en gran medida en el trabajo voluntario de los propios marineros noruegos; un equipo de carpinteros de marina produjo la fachada y el tejado de madera. El arquitecto, traído desde Bergen, modeló la iglesia siguiendo el patrón de una parroquia típica de pueblo costero noruego.
Durante cien años la iglesia sirvió a la población de marineros noruegos en Cardiff. Era parte natural del ciclo del comercio carbonífero galés; a comienzos del siglo XX las exportaciones anuales de carbón de Cardiff superaban los 11 millones de toneladas y la población noruega en la ciudad alcanzaba su máximo. El escritor Roald Dahl nació en Cardiff en 1916 — sus padres eran noruegos y Dahl fue bautizado en esta iglesia. Es una prueba adicional de la importancia cultural del lugar.
En los años sesenta las exportaciones de carbón de Cardiff terminaron; el tráfico marítimo disminuyó y la población noruega de la ciudad se redujo. La iglesia cerró en 1974 y quedó abandonada durante la década siguiente. El edificio se deterioraba estructuralmente; el revestimiento de madera se había agrietado, partes del tejado se habían derrumbado. En los años ochenta un grupo de defensores locales, entre ellos Roald Dahl, lanzó una campaña para salvarla y restaurarla. Dahl aportó contribuciones económicas importantes y vivió lo suficiente para ver el inicio de la restauración.
La restauración fue larga y compleja. El edificio se desmontó en 1992; cada pieza de madera se numeró y se elaboró una lista de las que necesitaban sustitución. A comienzos de los noventa la estructura se reconstruyó a 200 metros de su ubicación original, en un emplazamiento más seguro — el lugar original quedaba bajo el plan de remodelación de Cardiff Bay. La estructura reabrió en el nuevo sitio en 1992 y entró en servicio como centro de artes.
El Norwegian Church Arts Centre acoge hoy exposiciones, conciertos de música, eventos literarios y programas educativos. Hay una pequeña cafetería en la planta superior y, durante los meses de verano, varias noches a la semana se ofrece música en directo. Los visitantes anuales suman alrededor de 65.000. El Roald Dahl Literature Festival se celebra aquí cada septiembre.
Las exposiciones del centro se centran en el vínculo histórico entre Gales y Noruega: el legado industrial del comercio del carbón, la migración entre 1860 y 1940 y las huellas dejadas por la cultura escandinava en Cardiff. Las muestras se presentan en tres lenguas — galés, noruego e inglés. Como parte del programa educativo, el departamento de Estudios Escandinavos de la Universidad de Cardiff utiliza el centro como sede de investigación.
La directora del centro, la Dra. Ingrid Olafsen, explica la importancia de la iglesia: «Este edificio no es solo un recuerdo del periodo en que los marineros noruegos vivieron en Gales — es un ejemplo de cómo el comercio mundial del carbón dio forma a Gales. Cardiff hoy no se recuerda habitualmente como ciudad portuaria. Pero esta iglesia conserva el vínculo entre el patrimonio industrial de la ciudad y la migración escandinava. Partes de la identidad moderna galesa se construyeron con las manos de los marineros que llegaron de Noruega en la década de 1860».
La iglesia también se recuerda en las características actuales de las relaciones galesas-noruegas; la embajada de Noruega organiza aquí una ceremonia anual. El 17 de mayo, Día de la Constitución de Noruega, se celebra un oficio en la iglesia al que asisten miembros de la comunidad noruega de Cardiff. El tamaño reducido del edificio hace que la conmemoración sea más intensa: un vínculo histórico está representado por un solo edificio — y ese edificio ha sido restaurado y sigue siendo funcional.