El Château de Meung-sur-Loire: la mazmorra donde escribió uno de los mayores poetas del Medievo francés

En la orilla occidental del valle del Loira, a 17 km al oeste de Orleans, la villa de Meung-sur-Loire es una parada al margen del itinerario turístico habitual del Loira, con su imponente château. En la parte más profunda del edificio —bajo el nivel del suelo, en una celda restaurada en el siglo XIX— François Villon (h. 1431 - después de 1463), uno de los poetas más reconocidos del Medievo francés, estuvo preso durante un año. Su encarcelamiento se sitúa en el centro de una rara tradición de poesía carcelaria en la historia literaria.
François Villon (cuyo nombre real era probablemente François de Montcorbier o François des Loges) fue adoptado huérfano en París por un eclesiástico llamado Guillaume de Villon. Tras obtener una maestría en la Universidad de París en 1452, comenzó su carrera poética, pero su vida se entrelazó con acusaciones de reyertas, robos y varios homicidios. En 1462, tras una pelea fuera de París, fue conducido a Meung-sur-Loire y arrojado a la mazmorra del château por Thibaut d'Aussigny, entonces obispo de Orleans. La naturaleza exacta del delito se discute; la lectura más aceptada es que se trató de un robo y de un comportamiento herético en una ceremonia religiosa.
Thibaut d'Aussigny fue uno de los jueces eclesiásticos más duros de su época. Los propios escritos de Villon dejan clara su cólera contra el obispo: una de las primeras estrofas del Testamento es una maldición dirigida a Thibaut. Los académicos señalan que el trato impuesto a Villon era particularmente severo para la época, e incluía largos periodos a pan y agua y convocatorias a investigaciones canónicas para nuevos interrogatorios. Villon estuvo retenido 14 meses en esta celda situada en la tierra húmeda del valle del Loira.
Los poemas que Villon escribió en esos 14 meses figuran entre las obras más duraderas de la literatura francesa. Su gran colección «Le Testament» (El Testamento) está fechada en 1461-1462; el consenso académico es que una parte importante de la obra proviene de su tiempo en prisión. El Testamento se extiende a lo largo de 2.023 versos y contiene comentarios emocionales y filosóficos sobre la vida del poeta en París, sus amigos, sus enemigos, el amor por una madre fallecida y la teología cristiana. Muchas de sus baladas más conocidas, como la «Ballade des dames du temps jadis» (Balada de las damas del tiempo pasado), figuran dentro del Testamento.
Su momento de liberación llegó por una coincidencia histórica en 1462. Existía una tradición real, discutida con escepticismo en el caso posterior de Villon, consistente en amnistiar a los nuevos presos: el rey Luis XI, en una visita de paso por Meung-sur-Loire, perdonó a todos los detenidos en las mazmorras del château. Villon volvió a París con un poema de gratitud que escribió a orillas del Loira, en el que dejaba constancia de su liberación del obispo. El alivio fue breve; apenas cinco meses después de regresar a París, Villon se vio envuelto en otra reyerta y fue condenado a muerte. El tribunal conmutó la pena por destierro, y Villon dejó París en enero de 1463. Su fecha de muerte se desconoce; los historiadores la sitúan generalmente a finales de 1463 o comienzos de 1464.
El Testamento de Villon es una composición poco frecuente en su género en la Europa medieval. La mayoría de los poetas escribía los poemas de prisión como una sola oda; el de Villon es autobiográfico y teológico en su forma. La amplia difusión de la obra llegó unos 30 años después de su redacción, cuando Pierre Levet la imprimió en 1489; las copias impresas se difundieron por Europa. En su traducción de 2002, el poeta y crítico estadounidense ganador del Pulitzer Anthony Hecht calificó el Testamento como «el primer ejemplo moderno de poesía carcelaria en la literatura europea».
Los visitantes de hoy del château de Meung-sur-Loire pueden ver parte de la celda donde Villon estuvo preso. El actual propietario del château, el conde Marius Boitelet, declaró a Atlas Obscura en una entrevista que solo se conserva el 60 % de la piedra original de la celda; las partes superiores se reconstruyeron conforme a los planos originales durante la restauración del siglo XIX. La celda, de cuatro metros cuadrados, solo se ilumina con la luz natural que entra por una única ventana alta. Los visitantes llegan a ella pasando por debajo de un pavimento de piedra.
El legado de Villon dejó una huella profunda en la literatura francesa moderna. Charles Baudelaire hace referencia explícita a Villon en su colección de 1857 Las flores del mal; Marcel Schwob publicó una biografía moderna del poeta en su ensayo de 1894 «François Villon: poète». En el siglo XX, Paul Verlaine, Stéphane Mallarmé y más tarde Pablo Neruda reconocieron a Villon como una de sus influencias principales. En Estados Unidos, Charles Bukowski lo evocó en un poema de 1970 como aquel «que escribió no porque estuviera encarcelado, sino a pesar de estarlo».
Las características técnicas del château de Meung-sur-Loire importan para la conservación de la mazmorra. Fundado en el siglo XII, el château perteneció sucesivamente al obispado, a la Corona y al sector privado; en 1962 fue declarado monumento histórico por la Comisión de Monumentos Históricos de Francia. Los jardines del château son conocidos por su trazado del siglo XVIII en la tradición típica del «jardin à la française» del valle del Loira. El château recibe al año unos 87.000 visitantes y, además de la mazmorra de Villon, destaca también por su comedor histórico, su salón de música y su gran bodega.
La prisión de un año de François Villon en Meung-sur-Loire es un ejemplo paradójico de las condiciones creativas producidas por una época de la literatura francesa. Las obras más duraderas del poeta se escribieron en el momento en que era físicamente más dependiente — un tema muy estudiado en la historia literaria. Como señala la guía de Atlas Obscura, se invita a los viajeros que visitan la mazmorra de Villon a detenerse en la pequeña celda y recordar que «la poesía puede nacer incluso de una piedra de mil años». El festival literario anual del château incluye veladas de lecturas dedicadas a Villon, celebradas cada tercer sábado de septiembre.