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Apple demanda a OpenAI por presunto robo de secretos comerciales: qué alega la denuncia

TechCrunchhace 2 h
La fachada de vidrio de un edificio de oficinas corporativo
La fachada de vidrio de un edificio de oficinas corporativoPhoto: wal_ 172619 / Pexels

Apple ha presentado una demanda ante un tribunal federal en la que acusa a OpenAI de obtener ilícitamente sus secretos comerciales. La denuncia alega que la conducta fue dirigida por la alta dirección de OpenAI, y que un exempleado de Apple que pasó muchos años en la compañía desempeñó un papel central en el presunto esquema.

Según el escrito, ese exempleado tuvo acceso, durante su etapa en Apple, a procesos confidenciales de desarrollo de productos, técnicas de integración de hardware y software, y otra información interna sensible desde el punto de vista competitivo. Apple alega que, tras incorporarse a OpenAI, esa persona utilizó el conocimiento adquirido en Apple para beneficiar los intereses de OpenAI.

Las acusaciones expuestas en los documentos judiciales van más allá de una infracción individual. Apple sostiene que la alta dirección de OpenAI conocía ese flujo de información y lo alentó implícitamente, una acusación que, de confirmarse, situaría el caso no como la responsabilidad personal de un solo empleado, sino como parte de una estrategia corporativa más amplia.

Los abogados de Apple afirman que la demanda busca tanto obtener una compensación por el daño ya causado como evitar que se repitan infracciones similares en el futuro. Entre las reparaciones solicitadas figuran indemnizaciones económicas, así como una orden judicial que impida a OpenAI seguir utilizando cualquier producto o función presuntamente desarrollado a partir de la información en disputa.

OpenAI aún no ha respondido públicamente de forma detallada a las acusaciones, aunque la compañía ha negado sistemáticamente denuncias similares en el pasado. Observadores del sector señalan que la evolución del caso podría ofrecer indicios relevantes sobre el rumbo de la rivalidad más amplia entre ambas empresas.

La demanda también pone de relieve la naturaleza compleja de la relación entre Apple y OpenAI. Ambas compañías colaboran en la integración de IA en productos como Siri, al mismo tiempo que compiten cada vez de forma más directa en los mercados de dispositivos de consumo y asistentes de inteligencia artificial.

Los expertos legales señalan que los casos de secretos comerciales suelen ser difíciles de probar, ya que la parte demandante debe demostrar tanto que la información en cuestión era realmente confidencial y valiosa, como que la parte demandada la obtuvo por medios indebidos. Este tipo de litigios puede prolongarse durante meses o incluso años.

Los movimientos de personal entre empresas tecnológicas de Silicon Valley llevan tiempo generando disputas legales, pero la intensificación de la carrera por la inteligencia artificial ha coincidido con un notable aumento en la frecuencia de este tipo de demandas. Las empresas recurren cada vez más a contratos más estrictos y obligaciones de confidencialidad para limitar el paso de ingenieros cualificados a la competencia.

La decisión de Apple de presentar esta demanda se interpreta como una señal de la seriedad con la que la compañía protege su estrategia de inteligencia artificial. Apple ha enfrentado críticas en los últimos años por quedarse rezagada frente a sus rivales en IA generativa, y en ese contexto, la empresa parece adoptar una postura más firme en la defensa de su propiedad intelectual.

Sea cual sea el desenlace, los expertos legales sostienen que el caso subraya lo sensible que se ha vuelto la movilidad de los empleados y la protección de los secretos comerciales en medio de la competencia entre las grandes tecnológicas en inteligencia artificial.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en TechCrunch. La imagen es una foto de archivo de wal_ 172619 en Pexels.

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