Salud

Qué es la proteína tau y por qué es un objetivo clave para tratar el Alzheimer

STAT Newshace 12 h
Un laboratorio estudiando neuronas al microscopio
Un laboratorio estudiando neuronas al microscopioPhoto: Artem Podrez / Pexels

La tau, una de las proteínas más comentadas en la investigación sobre el Alzheimer, vuelve a estar en el centro de atención tras un nuevo estudio que describió una función previamente desconocida que desempeña dentro de las neuronas, una que podría hacer su papel en la enfermedad más complejo, pero también más tratable.

Conviene empezar por lo que realmente es la tau. En neuronas sanas, la tau es una proteína que ayuda a estabilizar los microtúbulos, parte del esqueleto interno de la célula. Los microtúbulos funcionan algo así como vías férreas dentro de la célula, transportando nutrientes y moléculas de señalización adonde deben ir.

En la enfermedad de Alzheimer, la tau se aparta de su forma normal, se fosforila en exceso y se acumula dentro de las neuronas en forma de ovillos. Esos ovillos alteran la función de los microtúbulos, interfieren con el transporte dentro de la célula y, finalmente, contribuyen a la muerte neuronal, un proceso estrechamente vinculado con el avance de la enfermedad en el cerebro.

El nuevo estudio halla que la tau no es solo un elemento de soporte estructural pasivo; parece desempeñar un papel más activo y hasta ahora desconocido en la organización del esqueleto celular. Esto sugiere que la deriva de la tau hacia una disfunción causante de enfermedad podría comenzar en una etapa más temprana de lo que se suponía.

¿Por qué importa tanto esto para el desarrollo de fármacos contra el Alzheimer? La tau es una de las dos proteínas más señaladas de la enfermedad, junto con el beta amiloide. Pero desarrollar fármacos dirigidos a la tau ha resultado difícil: muchos tratamientos experimentales no han mostrado el efecto esperado en ensayos clínicos.

Identificar este nuevo rol podría ofrecer a los desarrolladores de fármacos un punto de intervención antes pasado por alto. Si la alteración de la función citoesquelética de la tau acelera el avance de la enfermedad, los compuestos que preserven o restauren esa función podrían sentar las bases de una nueva estrategia terapéutica.

Otro aspecto destacable del hallazgo es que la mayoría de la investigación sobre tau se centra en qué falla; este estudio, en cambio, arroja luz sobre qué hace la tau normalmente. Comprender a fondo la función saludable de una proteína suele ser la clave para entender, y eventualmente bloquear, su deterioro.

Los expertos, sin embargo, se mantienen cautelosos. Convertir un mecanismo observado a nivel celular en un tratamiento clínico puede llevar años, y el hallazgo se basa en una función identificada en condiciones de laboratorio que aún debe confirmarse que opera de la misma manera en humanos.

Aun así, cada nueva capa que se añade a la investigación sobre tau resulta alentadora para los científicos del área. Décadas de éxito limitado con los tratamientos centrados en el amiloide han empujado a la comunidad investigadora hacia objetivos alternativos como la tau.

Los investigadores avanzan ahora hacia estudios de seguimiento para confirmar esta función recién identificada y determinar posibles objetivos farmacológicos, con el fin de darle a la tau un papel más claro, tanto para entender cómo se desarrolla la enfermedad como para diseñar futuros tratamientos.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en STAT News. La imagen es una foto de archivo de Artem Podrez en Pexels.

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