Salud

Medicamentos desperdiciados: por qué Inglaterra tira suficiente para llenar 75 piscinas al año

Guardian Healthhace 12 h
Filas de cajas de medicamentos en un estante de farmacia
Filas de cajas de medicamentos en un estante de farmaciaPhoto: World Sikh Organization of Canada / Pexels

Un organismo que representa al sector farmacéutico de Inglaterra afirma que el volumen de medicamentos parcialmente usados que se desechan cada año bastaría para llenar 75 piscinas olímpicas. Según la National Pharmacy Association (NPA), en el periodo 2024-25 se eliminaron en Inglaterra alrededor de 3.400 toneladas de medicamentos.

La cifra no es solo una estadística abstracta de desperdicio. Cada caja descartada representa dinero ya gastado del presupuesto de recetas del NHS, en un producto fabricado, envasado y entregado a una farmacia. La NPA describe la magnitud del problema como "creciente" y necesitada de atención urgente.

Gran parte del desperdicio está vinculado al sistema de recetas repetidas. Muchos pacientes con enfermedades crónicas reciben medicamentos mediante recetas que se renuevan automáticamente a intervalos regulares; pero cuando un plan de tratamiento cambia, se ajusta una dosis o un paciente simplemente deja de tomar un medicamento, las cajas sobrantes suelen acumularse en los armarios y terminan en la basura.

La solución propuesta por la NPA consiste en revisiones más frecuentes y cuidadosas de las recetas repetidas. Chequeos regulares entre farmacéuticos, médicos de cabecera y pacientes para confirmar cuánto medicamento realmente se sigue necesitando podrían ayudar a reducir el almacenamiento innecesario.

El problema también tiene una dimensión de seguridad. La acumulación de medicamentos sin usar en el hogar aumenta el riesgo de ingestión accidental, acceso por parte de niños o una eliminación inadecuada que permita que los fármacos lleguen al medioambiente. La mayoría de los medicamentos deben desecharse en puntos de recogida designados, no junto con la basura doméstica.

La dimensión económica es demasiado grande para considerarla secundaria. El sistema de recetas del NHS se financia con fondos públicos, y cada caja desperdiciada representa recursos que podrían haberse destinado a otra parte en un sistema de salud ya sometido a presión presupuestaria.

Los farmacéuticos sugieren que los pacientes revisen periódicamente su botiquín y devuelvan a la farmacia los medicamentos que ya no usan en lugar de tirarlos. Eso garantiza una eliminación segura y también ayuda al sistema a tener una imagen más clara de la verdadera magnitud del desperdicio.

Algunos expertos ven en la expansión de los sistemas de prescripción digital una parte de la solución. Cuando el historial de medicación de un paciente se rastrea de forma más transparente, las renovaciones innecesarias deberían, en teoría, ser más fáciles de detectar antes de que ocurran.

Aun así, la NPA subraya que la tecnología por sí sola no resolverá el problema: la revisión humana regular debe seguir siendo el centro del sistema. Los momentos de renovación de recetas deberían tratarse como oportunidades para preguntarse no solo si un medicamento debe continuar, sino si sigue siendo realmente necesario.

La cifra, en definitiva, apunta a un problema que parece pequeño a nivel de una sola caja, pero que se acumula hasta convertirse en una ineficiencia considerable en todo el sistema de salud inglés, y sugiere que la solución pasa menos por un gran salto tecnológico que por añadir más atención y revisión periódica al propio proceso de prescripción.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en Guardian Health. La imagen es una foto de archivo de World Sikh Organization of Canada en Pexels.

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