Salud

El NHS debe planificar las olas de calor como planifica el invierno, dice el ministro de Sanidad

BBC Healthhace 12 h
Un pasillo de hospital con equipos de refrigeración durante el calor
Un pasillo de hospital con equipos de refrigeración durante el calorPhoto: Mesayu Elida Irawati / Pexels

El ministro de Sanidad de Inglaterra afirma que el NHS debe empezar a tratar las olas de calor con la misma seriedad que aplica a la planificación invernal. Las declaraciones llegan tras varios veranos recientes en los que los hospitales enfrentaron un aumento de pacientes y fallos de equipos durante periodos de calor extremo.

El NHS suele concentrar su preparación estacional en el invierno: campañas de vacunación contra la gripe, capacidad extra de camas y planes específicos para gestionar el aumento anual de ingresos de urgencia se elaboran con bastante antelación cada año. El mensaje del ministro es que ahora se necesita un enfoque igualmente sistemático para el verano.

Durante las últimas olas de calor, los hospitales registraron un aumento de pacientes, en particular entre personas mayores y quienes padecen enfermedades crónicas. Los ingresos relacionados con el calor han incluido deshidratación, empeoramiento de afecciones cardíacas y respiratorias, y casos de golpe de calor.

El problema no se limita al volumen de pacientes. Algunos hospitales también han reportado tensiones en su infraestructura: sistemas de refrigeración insuficientes, equipos médicos sobrecalentados y condiciones alteradas para el almacenamiento de medicamentos. Buena parte del parque de edificios del NHS se construyó hace décadas, sin tener en cuenta las temperaturas extremas actuales.

Los expertos señalan que gran parte del parque inmobiliario de Inglaterra fue diseñado para un clima más frío, lo que lo deja estructuralmente vulnerable al calor extremo. Los hospitales no escapan a esta tendencia general, y el control de la temperatura en áreas sensibles, como unidades de cuidados intensivos y quirófanos, resulta especialmente crítico.

El enfoque propuesto trata las olas de calor como un riesgo estacional predecible y recurrente, en lugar de una emergencia puntual. Esto incluye sistemas de alerta temprana, listas de verificación de preparación para hospitales y campañas de comunicación dirigidas a grupos vulnerables: personas mayores, bebés y quienes padecen enfermedades crónicas.

Los datos climáticos respaldan este impulso. Las temperaturas récord y las olas de calor más prolongadas registradas en Inglaterra en los últimos años sugieren que estos episodios ya no son excepciones, sino una realidad estacional que se repite con regularidad.

Los responsables de sanidad sostienen que una estrategia de verano al estilo de la invernal debería extenderse más allá de las operaciones hospitalarias hacia la comunicación de salud pública: autoridades locales abriendo centros de refrigeración y médicos de cabecera señalando de antemano a los pacientes en riesgo, entre las medidas en debate.

Los críticos advierten que estos planes corren el riesgo de quedar solo sobre el papel sin una financiación adecuada. Con el NHS ya al límite de su capacidad incluso en invierno, sigue sin quedar claro de dónde saldría un presupuesto de preparación específico para el verano.

Aun así, las declaraciones del ministro se interpretan como un reconocimiento formal de que las olas de calor ya no son un fenómeno meteorológico excepcional para el sistema de salud, sino un riesgo estacional que ahora exige la misma planificación estructurada que el invierno.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en BBC Health. La imagen es una foto de archivo de Mesayu Elida Irawati en Pexels.

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