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Salud

¿Qué es el hantavirus y cómo se transmite? La cepa Andes y el brote del Hondius, explicados

BBC Healthhace 8 h
Microscopio de laboratorio y portaobjetos
Photo: Pavel Danilyuk / Pexels

Los hantavirus son un grupo de virus de ARN de la familia Bunyaviridae. Se han identificado unas 30 subespecies y se encuentran en todo el mundo en roedores — ratones, topillos y algunas especies de hámster. El nombre proviene de una identificación de 1976 cerca del río Hantan, en Corea del Norte, en militares estadounidenses.

El brote del MV Hondius ha vuelto a poner al hantavirus en el foco público, porque la cepa Andes — endémica en la Patagonia chilena — es el único hantavirus con transmisión persona a persona documentada. La cepa Sin Nombre, que causa una media de 30 a 40 casos al año en Estados Unidos, y otros tipos norteamericanos solo se transmiten de roedores a humanos. La capacidad de transmisión humana de Andes se documentó por primera vez en un brote de 1996 en la región de Bariloche, en Argentina.

La transmisión de roedor a humano ocurre principalmente por inhalación de partículas contaminadas presentes en la orina, las heces o la saliva. El hantavirus establece una infección persistente de por vida en los roedores — el animal no enferma pero sigue eliminando el virus. El humano inhala aerosoles formados a partir de esos materiales o toca superficies contaminadas antes de llevar la mano a la boca o la nariz. El riesgo es mayor en espacios cerrados y mal ventilados — camarotes, cobertizos, graneros.

Para el hantavirus Andes, la transmisión humana se ha observado mediante: contacto estrecho prolongado con la saliva de una persona infectada, intercambio de fluidos corporales o convivencia durante varios días en el mismo espacio cerrado con una persona infectada. El contacto domiciliario — misma cama, mismo baño — fue determinante en el brote de Bariloche. El mapa de contactos del Hondius sugiere un patrón similar.

Evolución clínica: la incubación dura entre 14 y 21 días. La fase sintomática temprana comienza con síntomas similares a la gripe — fiebre, dolores musculares, debilidad, dolor de cabeza, náuseas. Esa fase dura entre 3 y 7 días y suele ser leve. Entre el 30 % y el 50 % de los casos entra después en una segunda fase: síndrome pulmonar por hantavirus (SPH), una insuficiencia respiratoria grave. La permeabilidad capilar pulmonar se rompe, el líquido se acumula y el paciente se deteriora rápidamente.

El profesor David Anderson, de la London School of Hygiene & Tropical Medicine, dijo a la BBC: «La fisiopatología de esta enfermedad es distinta a la de cualquier otro virus respiratorio — el virus ataca directamente los capilares pulmonares. El tratamiento es solo de soporte: oxígeno a alto flujo, ventilación mecánica si es necesaria, a veces oxigenación por membrana extracorpórea. No hay antiviral específico; los ensayos con ribavirina no han dado resultados concluyentes».

La mortalidad alcanza el 35-50 % de los casos confirmados de SPH. Es muy superior al pico de la COVID (alrededor del 5 % en las peores oleadas). Pero la contagiosidad es bastante menor, razón por la que el hantavirus no tiene potencial pandémico global. Los brotes de Andes siguen siendo raros: 20 casos en el episodio de Bariloche de 1996, 36 casos en un brote 2018-2019 en la Patagonia y 11 casos confirmados a bordo del Hondius hasta ahora.

Otra característica notable: la producción de anticuerpos frente al hantavirus es robusta. Los pacientes recuperados portan IgG de larga duración — probablemente de por vida — que confieren protección. Es un dato clave para el desarrollo de vacunas. Actualmente hay dos ensayos vacunales en fase 1 en marcha en el mundo para las cepas Andes y Sin Nombre; ambos en plataforma de ARN mensajero. El desarrollo de vacunas se está acelerando por los flujos de financiación post-brote.

En el brote del Hondius, la secuenciación del virus se realizó en el laboratorio del Ministerio de Salud chileno. El genoma mostró un solapamiento del 99,7 % con la cepa documentada en roedores Oligoryzomys longicaudatus de la Patagonia. Eso respalda la hipótesis de que el brote comenzó durante una visita a una cueva con roedores durante la escala del barco en Punta Arenas. Los primeros síntomas de los pacientes aparecieron 17 días después de esa visita.

Las recomendaciones para la población general son sencillas: al trabajar en camarotes, cobertizos o entornos agrícolas con alta presencia de roedores, use guantes y mascarilla; limpie las superficies contaminadas por orina o heces de roedores con una solución de hipoclorito sódico al 1 % en lugar de barrer en seco (lo cual genera aerosoles); y, durante los viajes, participe en tours con contacto con roedores solo en entornos con gestión segura. Para la vida diaria, el riesgo de transmisión del hantavirus Andes al público general es insignificante.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en BBC Health. La imagen es una foto de archivo de Pavel Danilyuk en Pexels.