Salud

Revertir la prediabetes reduce el riesgo cardiaco mortal en un 58%: qué muestra el nuevo estudio

Science Daily Healthhace 2 h
Un medidor de glucosa y material para pruebas de diabetes
Un medidor de glucosa y material para pruebas de diabetesPhoto: Polina Tankilevitch / Pexels

La prediabetes ha sido tratada durante mucho tiempo como un diagnóstico silencioso. Para muchos pacientes, una glucemia en el límite se anota en la historia clínica tras una breve conversación con el médico —y luego se olvida en gran medida—. Un nuevo estudio sugiere que es un error grave.

En la investigación destacada por ScienceDaily, los científicos siguieron a miles de personas con diagnóstico de prediabetes. A algunas se les normalizó la glucemia mediante cambios de estilo de vida o tratamiento metabólico; otras permanecieron en el rango limítrofe durante años.

Los resultados cardiovasculares fueron contundentes. Quienes devolvieron la glucemia al rango normal tenían un riesgo de eventos cardiovasculares mayores un 58% menor que quienes se mantuvieron de forma crónica en la zona prediabética.

La definición de evento mayor era amplia: infarto, ictus, hospitalización por insuficiencia cardiaca y muerte cardiovascular. El patrón sugiere que la prediabetes puede dañar el sistema vascular y el corazón mucho antes de lo que suele suponerse.

¿Por qué un efecto tan grande? La glucemia alta-normal mantenida en el tiempo produce una inflamación crónica de bajo grado. Con los años desgasta el endotelio que recubre los vasos, el propio músculo cardiaco y, sobre todo, las arterias coronarias.

Las vías para revertir la glucemia son conocidas: pérdida de peso, actividad física, alimentación rica en fibra, mejor sueño y abandono del tabaco. Una nueva generación de fármacos —agonistas del GLP-1 y uso selectivo de metformina— puede tener un papel de apoyo en pacientes seleccionados.

El aspecto más alentador del estudio es que la reducción del riesgo cardiaco no se limitaba a quienes perdían mucho peso. Quienes salieron de la prediabetes con cambios más modestos pero constantes obtuvieron un beneficio similar.

La investigación tiene limitaciones. Los datos observacionales establecen una correlación fuerte más que una causalidad probada. Aun así, la magnitud del efecto es suficiente para presionar sobre las guías clínicas.

Otro mensaje clave: la prediabetes no es solo una sala de espera previa a la diabetes tipo 2; es por sí misma un estado de riesgo cardiovascular. Por eso una HbA1c entre 5,7% y 6,4% —un nivel a menudo minimizado— merece una estrategia clara, y pronto.

Vesper publica esta información como contexto. Los planes de tratamiento y los cambios de estilo de vida deben acordarse con un endocrinólogo o médico de cabecera que conozca la historia clínica del paciente.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en Science Daily Health. La imagen es una foto de archivo de Polina Tankilevitch en Pexels.

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