El Taller de Papel de Barichara: del fique colombiano al papel hecho a mano

El pequeño pueblo colonial de Barichara, en la región colombiana de Santander, alberga desde hace 25 años uno de los centros mundiales más respetados para la producción de papel hecho a mano. El Taller de Papel de Barichara fue fundado en 2001 por el artista mexicano Juan Manuel de la Rosa y desde entonces se ha especializado en la producción artesanal de papel a partir de fibras naturales.
La historia del origen del proyecto se remonta al inicio de los años 2000. De la Rosa era un artista que había viajado por el mundo estudiando técnicas para hacer papel a partir de diversas fibras naturales. Cuando llegó a Barichara, le interesó estudiar la fibra de una planta similar al agave llamada fique, cultivada tradicionalmente en la región.
El fique es una planta cultivada en los Andes que se ha utilizado tradicionalmente en Colombia para cuerdas, sacos y monturas de mulas andinas. El taller de De la Rosa demostró que se podía hacer papel hecho a mano de alta calidad apto para el arte y la pintura a partir de la fibra de fique. Esto abrió una nueva vía económica para la producción de fique.
El taller abrió sus puertas en 2001 tras restaurar el almacén en ruinas de la antigua Colombian Tabaco Company. Hoy trabajan allí nueve mujeres locales. El taller contiene cuatro secciones: un área de producción, una galería de exposiciones, una tienda y un jardín de plantas.
El proceso de fabricación del papel se realiza enteramente a mano. Primero se hierven y se golpean las fibras vegetales, después se colocan en agua para crear una suspensión de fibras. Un tamiz en forma de bastidor se sumerge en la suspensión y se levanta lentamente; las fibras se entrelazan sobre el tamiz. El papel se prensa luego bajo peso para liberar el agua y se seca de forma natural.
Además del fique, el taller también produce papel a partir de hojas de piña, aloe vera, papiro y hojas de plátano. Cada planta ofrece una textura, color y aroma distintivos. El catálogo del taller incluye variedades de papel de 47 especies vegetales diferentes.
Los tintes utilizados en el proceso de fabricación del papel también son enteramente naturales. Índigo (para el azul), curcumina (para el amarillo), añil (para el morado), palo brasil (para el rojo) y minerales de hierro para el marrón. Muchos de estos tintes naturales se cosechan en el propio jardín del taller; el resto se obtiene de los mercados locales de Barichara.
Los productos del taller son buscados por las y los artistas. La pintora colombiana Beatriz González declaró a Atlas Obscura: 'El papel de Barichara tiene una textura única. Es ideal para el trabajo en acuarela; absorbe y retiene el pigmento al mismo tiempo.' El taller produce unas 60.000 hojas al año.
El proyecto sirve también como un importante modelo de economía local. Las mujeres que trabajan en el taller ganan aproximadamente 1,8 veces el ingreso medio de la región de Barichara. El taller también organiza programas en las escuelas locales, enseñando habilidades de fabricación de papel a las y los jóvenes.
El taller abre a las visitantes y los visitantes de lunes a sábado de 9 a 17 horas. Por 15.000 pesos colombianos (unos 4 dólares) se ofrece una visita de 90 minutos; durante la visita, las y los visitantes pueden hacer su propia hoja de papel. Los papeles del taller se venden en galerías de arte de Bogotá y Cartagena y en la tienda en línea del taller. Es un ejemplo vivo de la tradición latinoamericana del papel hecho a mano y forma parte de la red colombiana 'Pueblos Patrimonio'.