Mary Beard reflexiona sobre 50 años estudiando a los romanos y cómo releemos el mundo antiguo

Mary Beard, que ha cumplido 50 años en el departamento de estudios clásicos de la Universidad de Cambridge, ha tenido una carrera que refleja las cambiantes preguntas de la erudición en los estudios romanos antiguos. Según una conversación publicada por HistoryExtra, Beard charla con Charlotte Vosper sobre su nuevo libro y cómo la erudición romana ha evolucionado. La carrera de Beard comenzó en 1975 cuando se unió a Cambridge como estudiante de posgrado; desde entonces ha escrito doce libros sobre historia romana, religión y cultura política y ha presentado varios documentales emitidos por la BBC.
El nuevo libro de Beard opera bajo el encuadre de 'el pasado antiguo es completamente extraño'. Esa frase resume un argumento central de su carrera: en lugar de intentar reconstruir el mundo antiguo en términos modernos, debemos aceptar la propia extrañeza del periodo — sus rituales religiosos, su estructura de clase, sus prácticas cotidianas. Este enfoque refleja una tendencia que ha crecido en los estudios clásicos en los últimos 20-30 años: el esfuerzo por alejarse de leer la Roma antigua como una alegoría política moderna.
Un punto importante que Beard subraya en la conversación es que los estudios clásicos deben redibujar sus fronteras disciplinares. 'Los jóvenes estudiosos ya no solo analizan los textos en latín y griego', dice Beard; 'se sirven de la arqueología, la antropología, la geografía histórica y los estudios en ciencia y tecnología. Los estudios romanos se han convertido en un campo plenamente multidisciplinario.' Recuerda que este cambio ha producido resultados dramáticos en áreas específicas como las excavaciones de Pompeya; los hallazgos arqueológicos de la última década han exigido releer la historia escrita.
Otra de las contribuciones clave de Beard ha sido sobre la historia de las mujeres romanas. En la conversación con HistoryExtra dice: 'el mayor desafío al escribir la historia de las mujeres romanas es la ausencia de voces femeninas en los registros escritos. La mayoría de los documentos escritos fueron producidos por autores masculinos.' En 2017 Beard sostuvo en su libro 'Women & Power: A Manifesto' que la historia de las mujeres romanas no debería representar solo a las mujeres de élite sino la totalidad de la vida cotidiana. Este enfoque ha configurado los métodos de la nueva generación de investigadores en historia de las mujeres antiguas.
La manera en que los estudios clásicos se adhieren a la política contemporánea también está entre los temas que destaca Beard. 'Leer Roma como una advertencia para la América moderna, o trazar un paralelo directo entre la caída del Imperio y el Brexit, es a menudo engañoso', dice Beard. 'Los romanos no pensaban que estaban construyendo un Estado-nación; somos nosotros quienes tejemos eso con nuestras categorías modernas de ciencia política.' El comentario de Beard puede leerse como una crítica al creciente uso de analogías de 'caída de Roma' en los relatos populares de historia en los últimos años.
Otra dimensión del trabajo de Beard es el impacto de las humanidades digitales en los estudios romanos. Gracias al proyecto de archivos digitales de Cambridge, el análisis por minería de texto de las inscripciones latinas se ha hecho posible. Beard señala que el proyecto reunió una colección de texto completo de más de 75 000 inscripciones latinas en 2025. 'Este es un punto de inflexión que crece exponencialmente el conjunto de datos en manos de los investigadores de la Roma antigua', dice; 'la próxima década será un periodo productivo para nuevas investigaciones que comiencen a usar este conjunto de datos.'
Beard también llama la atención sobre la cuestión de composición de género en los estudios clásicos. En 1975 solo 7 de los 30 estudiantes del departamento de estudios clásicos de Cambridge eran mujeres, mientras que en 2025 la proporción se acerca a 50/50. En contraste, el 35 % de los puestos de catedrático sigue siendo masculino; la brecha de género persiste en la progresión profesional académica. Beard dice que el futuro de los estudios romanos siendo configurado por investigadoras en trayectoria profesional aportará nuevas perspectivas a la disciplina.
El último libro de Beard transmitido en la conversación entrega un mensaje optimista sobre el futuro de los estudios clásicos. 'Estudiar Roma sigue siendo significativo', dice; 'porque los romanos construyeron las estructuras sociales, religiosas y jurídicas que configuraron los cimientos de nuestro mundo moderno dos mil años antes de nosotros. Comprender estas estructuras es fundamental para comprender nuestra propia historia.' Beard termina la conversación con una advertencia dirigida a los jóvenes: 'los estudios clásicos ya no son una actividad académica elitista; los estudiantes de cualquier procedencia tienen el derecho de entrar en la disciplina y releer el mundo antiguo.'
HistoryExtra también publicó, como complemento a la conversación, los detalles del proyecto de humanidades digitales de Cambridge. El proyecto planea alcanzar una base de datos que incluya 100 000 inscripciones latinas para 2027 y recibe apoyo de empresas tecnológicas, entre ellas Apple, Google y la compañía de inteligencia artificial Anthropic. Beard dice tener 'una preocupación limitada' sobre si tal apoyo podría hacer que la investigación académica dependa de las empresas tecnológicas; pero añade que la dirección del proyecto está comprometida con preservar la independencia académica.
La carrera de 50 años de Mary Beard se erige como un registro que sigue la cambiante forma de los estudios romanos antiguos. En las palabras de cierre de la conversación difundidas por HistoryExtra, Beard dice sobre una próxima decisión de jubilación: 'todavía no'; continuará su escritura académica y planea preparar nuevas propuestas para el futuro de los estudios clásicos para entregar a sus sucesores en Cambridge. La decisión de Beard significa una transición generacional suavizada para el departamento de estudios clásicos de Cambridge.