Wembanyama responde con 27 puntos y 17 rebotes y los Spurs toman ventaja 3-2 ante los Timberwolves

Los San Antonio Spurs vencieron a los Minnesota Timberwolves por 126-97 en el quinto partido de las semifinales de la Conferencia Oeste y se colocaron 3-2 en la serie, obligando al equipo de Doug Christie a ganar el sexto encuentro en Minneapolis.
La figura de la noche fue Victor Wembanyama, que cerró con 27 puntos, 17 rebotes y tres tapones. La actuación del pívot francés de 2,24 metros respondió de forma directa a su primera expulsión en la NBA, en el cuarto partido, por un codazo sobre Naz Reid.
Wembanyama mostró agresividad y disciplina desde el salto inicial. Capturó ocho rebotes en la primera mitad, anotó dos de sus tres primeros triples y anuló a Rudy Gobert en el rebote ofensivo. Los Spurs llegaron 64-49 al descanso y la habitual remontada de los Wolves a domicilio no apareció.
Un tercer cuarto con diferencia de 19 puntos rompió el partido. El entrenador Mitch Johnson pudo dar descanso a casi toda su rotación durante los últimos cinco minutos. En el AT&T Center el precio medio de la entrada en reventa se duplicó en 24 horas: la ciudad recupera un ambiente de play-offs ausente desde los años del título.
De'Aaron Fox fue el segundo pilar de la noche, con 22 puntos y nueve asistencias. Devin Vassell sumó 18 puntos desde el banquillo con más del 50 % en tiros de campo, y Stephon Castle asumió la dirección del juego con ocho asistencias. El equipo tiró un 41 % desde la línea de tres.
En Minnesota, Anthony Edwards quedó en 24 puntos con un 33 % de acierto. Tras el partido declaró: «Ellos jugaron más duro esta noche. Tenemos que llevar esta energía al sexto partido». Julius Randle anotó 16 puntos y Gobert fue limitado a ocho rebotes.
La defensa volvió a ser la clave. San Antonio ha dejado a Minnesota por debajo de los 100 puntos en tres partidos consecutivos. Los analistas de ESPN destacaron las rotaciones de Wembanyama en el bloqueo y continuación: pese a jugar con esquema de drop, su envergadura cierra los ángulos de penetración de Edwards antes de que aparezca el segundo bloqueo.
La noche tuvo además una dimensión simbólica. La respuesta de Wembanyama tras la expulsión del cuarto partido fue leída como un examen de madurez por ojeadores y reporteros junto a la pista. El pívot abordó la cuestión brevemente: «Se lo debía al equipo. El día en que te sacan importa menos que el día en que vuelves».
El sexto partido está previsto para el jueves por la noche en Minneapolis. Una victoria en casa en un eventual séptimo partido el domingo devolvería a los Spurs a una final de conferencia por primera vez desde su campeonato de 2014. Minnesota, en cambio, deberá ganar dos partidos seguidos, incluido uno en territorio tejano, para prolongar la serie.
Los socios televisivos señalan que ABC espera su mayor audiencia post-temporada del año en el sexto partido. Para los Spurs, las próximas 96 horas pondrán a prueba la reconstrucción paciente articulada en torno a su joven francés.