Fallos conocidos, pero la calma de Corteen-Coleman da esperanza al críquet inglés

La serie de un día de la selección femenina inglesa contra Sri Lanka, ganada por 3-0, dejó al descubierto, sin embargo, lo que los comentaristas calificaron de «mismos patrones recurrentes» de errores pasados. El corresponsal de críquet de BBC Sport, Henry Moeran, escribió tras los dos primeros partidos que las bateadoras suplentes inglesas mostraban «las mismas pequeñas grietas reabriéndose en el mismo lugar». Tres entradas de baja anotación, pese a las victorias, se señalan ya como un riesgo de cara a la gira por la India el próximo verano.
La revelación de la serie fue la joven Olivia Corteen-Coleman, de 19 años. La abridora nacida en Hertfordshire firmó 56 puntos en 37 bolas en el primer partido, y 41 en 22 bolas como máxima anotadora en el segundo. En el tercer partido, interrumpido por la lluvia, cerró con 28 en 19. Sus estadísticas reflejan un porcentaje de bolas improductivas del 9,7 %, un strike rate de 142,4 y cuatro oportunidades de eliminación perdidas que, del lado de las carreras, sugieren cierta mala suerte oculta.
La analista de BBC Sport, Ebony Rainford-Brent, identificó en detalle técnico lo que distingue a Corteen-Coleman de las demás abridoras: «La posición de su cabeza se mantiene equilibrada hasta el momento del contacto. Puede mover su postura dos o tres centímetros según el lanzador. Para una jugadora a un año de los veinte, es un nivel de matiz pocas veces visto en su franja de edad». Rainford-Brent subrayó que es la más prometedora de la nueva generación de la academia femenina del ECB (England and Wales Cricket Board).
La estructura inglesa vive la revisión más profunda de las temporadas recientes, bajo la capitana Heather Knight y la entrenadora principal Lottie Edwards. Tras la decepción de la final del Mundial T20 del año pasado, Edwards rotó a tres jugadoras: Tammy Beaumont, Amy Jones y Sophie Ecclestone. Sin Ecclestone, el ala de lanzadoras de spin se reforzó con Sarah Glenn y la joven off-spinner de Kent Mady Villiers; el dúo combinó 13 wickets en la serie.
En el primer partido, errores de gestión de bola sobrecargaron a las lanzadoras con avisos por no-balls. Lauren Bell entregó cuatro no-balls el primer día, encadenando una secuencia de siete overs sin wicket. Se recompuso al día siguiente con 3 a 39. El primer premio a jugadora del partido de la carrera de Bell llegó en el tercer encuentro, con otros dos wickets útiles. La gestión de bola inglesa, pese a los fallos, registra un 12 % menos de extras (entregas excedentes) que en el mismo periodo de la temporada pasada.
Del lado de Sri Lanka, la capitana Chamari Athapaththu abrió la serie con un 137 sobre cinco wickets. La experiencia de Athapaththu se reflejó en el conocimiento técnico que transmitió a las jóvenes del equipo. La federación cingalesa señaló que la edad media de la convocatoria para la nominación al Mundial es de siete años — es decir, para la federación, el valor de desarrollo de las jugadoras jóvenes pesa más que el resultado de la serie.
La capitana inglesa Heather Knight resumió el equilibrio en la rueda de prensa de fin de serie: «Ganamos, y eso es lo más importante. Pero no niego que con tres rotaciones la fragilidad del orden intermedio persiste. La irrupción de Olivia es una gran fuente de esperanza para nosotras. La apoyaremos antes de la gira por la India». Knight subrayó que la infraestructura funciona, pero reconoció abiertamente los problemas en el bateo intermedio en ausencia de Nat Sciver-Brunt.
Las próximas tres semanas para Inglaterra son intensas. El sábado se disputa el primer partido de la serie de un día contra la India; la serie T20 de tres semanas posterior medirá la preparación del equipo para la siguiente serie de Test. La reciente victoria de la India sobre Australia situó a aquella en el segundo lugar del ranking mundial; con Inglaterra un escalón por debajo, en tercera posición, las conversaciones encuadran la gira por la India como un «punto de inflexión para el equilibrio del top 2».
Según las estadísticas publicadas por el ECB, la audiencia del críquet femenino en Inglaterra ha crecido un 87 % en las tres últimas temporadas; el último partido de la serie ante Sri Lanka en Trent Bridge llenó el aforo de 18.000 localidades del recinto. Es un récord inglés para una serie femenina. La idea de que Bell, Corteen-Coleman y Glenn pueden ser las estrellas anunciadas por la renovación del equipo es una discusión recurrente en BBC Test Match Special.
Otro nombre a seguir en próximos partidos es Lara Hadleigh, de 17 años, que aún no ha sido convocada al equipo nacional pero ha firmado esta semana un contrato con el Marylebone Cricket Club. Edwards planteó abiertamente la posibilidad de que Hadleigh abriera junto a Corteen-Coleman en partidos T20. «Que dos abridoras jóvenes jueguen juntas puede ser la inversión más importante que hagamos para el futuro», dijo Edwards. Inglaterra intenta colocar nuevas firmas de esperanza sobre sus errores antiguos.