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Inglaterra vence a México en un partidazo en el Azteca y alcanza los cuartos del Mundial

ESPN Soccerhace 1 h
Un estadio de fútbol abarrotado bajo los focos por la noche
Un estadio de fútbol abarrotado bajo los focos por la nochePhoto: Unknown User / Pexels

Inglaterra ofreció una de las actuaciones más dramáticas de su campaña en el Mundial para vencer al anfitrión, México, en el Estadio Azteca y sellar un puesto en los cuartos de final, según ESPN. En uno de los escenarios más legendarios e intimidantes del fútbol, ante una apasionada afición local, Inglaterra superó un choque que osciló entre la brillantez y el peligro.

Los momentos determinantes llegaron de Jude Bellingham. En un estallido demoledor, el centrocampista marcó dos veces en poco tiempo, dos goles separados por apenas algo más de un minuto y medio, que silenciaron el Azteca y transformaron la fisonomía del partido. Fue el tipo de intervención individual decisiva que ha pasado a definir el papel de Bellingham en la selección inglesa.

El Azteca no es un lugar fácil para ganar. El vasto estadio de Ciudad de México, impregnado de historia mundialista, ha sido durante mucho tiempo una fortaleza para la selección nacional y una arena temible para los visitantes, con su altitud y su ruido tan parte del desafío como el rival. México, jugando como anfitrión, llevó el rugido del público a cada ataque.

La ventaja de Inglaterra se volvió más precaria por una tarjeta roja. La expulsión del defensa Jarell Quansah dejó al equipo de Thomas Tuchel con diez y lo obligó a defender una ventaja en inferioridad numérica durante buena parte del choque, invitando a la presión de un México desesperado por mantener vivo su torneo en casa.

Lo que siguió fue una prueba de temple. Inglaterra se vio obligada a atrincherarse, absorbiendo los ataques mexicanos y defendiendo con la disciplina y la resistencia que exige el fútbol de eliminación directa. Mantener una ventaja con diez, ante el anfitrión, en un estadio que rugía por una remontada, está entre las tareas más difíciles del deporte, e Inglaterra halló la manera de soportarla.

Harry Kane, el capitán inglés, volvió a ser central en la ocasión, y el resultado despertó fuertes emociones entre los jugadores. En declaraciones recogidas por las cadenas, Kane se describió sin palabras ante lo que su equipo había logrado, reflejo tanto de la calidad como de la dificultad de una noche que llevó a Inglaterra al límite.

El partido no estuvo exento de polémica. Decisiones del árbitro, entre ellas un penalti y la expulsión, se convirtieron en puntos de debate, con el técnico Tuchel expresando su frustración por el arbitraje en comentarios recogidos tras el encuentro. Tales chispas son habituales en eliminatorias muy disputadas, donde los márgenes finos y las decisiones arbitrales pueden moldear el desenlace.

Para México, la derrota puso fin a su Mundial en casa a manos de Inglaterra, una salida dolorosa para un país anfitrión que había llevado las esperanzas de sus seguidores hasta lo más hondo del torneo. Despedirse en el Azteca, ante su propia afición, hizo la decepción aún más aguda para el conjunto mexicano y sus hinchas.

Para Inglaterra, la victoria la llevó a los cuartos de final y añadió otro capítulo a una campaña que ha mezclado resistencia con momentos de brillantez individual. Ganar en tales circunstancias, a domicilio ante el anfitrión y con diez, es la clase de resultado que puede galvanizar a una plantilla y forjar la confianza mientras el torneo llega a sus fases decisivas.

El camino por delante se estrecha ahora, como para todo equipo que sigue en pie. Inglaterra volcará su atención en los cuartos de final y el desafío que traen, pero la noche en el Azteca, definida por el doblete de Bellingham, una tarjeta roja y un final de infarto, perdurará como uno de los episodios destacados de su Mundial hasta ahora.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en ESPN Soccer. La imagen es una foto de archivo de Unknown User en Pexels.

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