Paul Skenes, as de los Pirates, pierde su no-hitter en la séptima entrada pero firma la victoria

En una cálida noche de martes en el PNC Park, el as de los Pittsburgh Pirates, Paul Skenes, llevó un no-hitter hasta la séptima entrada frente a los Colorado Rockies. La tentativa del lanzador derecho de 22 años acabó cuando el bateador suplente Mickey Moniak conectó un imparable limpio al jardín izquierdo.
Skenes había encadenado cuatro splitters seguidos al bateador previo; al siguiente, Moniak leyó un slider que se quedó alto por la esquina exterior y lo envió a 96 mph al jardín izquierdo-centro. Era el primer imparable que los Pirates concedían en toda la noche.
Los testigos relatan que la grada guardó un instante de silencio antes de levantarse para ovacionar a Skenes durante un buen rato. «Por el sonido, supe que estaba bien», declaró el lanzador tras el partido. «¿Qué más podía hacer?»
Skenes encabeza la lucha por el MVP de la Liga Nacional desde el inicio de la temporada. A mitad de mayo presenta una ERA de 1,98 y 86 ponches. Entre los abridores, se perfila como uno de los ganadores más jóvenes del trofeo Cy Young de la historia, si mantiene este ritmo.
En la séptima y octava entradas, los Pirates recurrieron a su bullpen. Skenes terminó con 95 lanzamientos, 64 de ellos strikes, cinco ponches y ningún base por bolas. En tres temporadas en las Grandes Ligas, este es su acercamiento más próximo a un no-hitter.
Para Pittsburgh, la victoria es valiosa en la División Central. El equipo había ganado siete de los nueve últimos partidos contra los líderes Atlanta y Filadelfia, y la actuación de Skenes compensó un tramo de tres semanas complicado para el resto de la rotación.
Del lado de los Rockies, el manager Bud Black valoró: «Esta fue la noche de Skenes. Los datos de Statcast muestran que su lanzamiento número 96 todavía estaba 1,4 mph por encima del promedio de la liga». El presidente del club de los Rockies llamó a Moniak después del partido y le entregó una caja de naranjas, siguiendo una pequeña tradición del vestuario.
A la salida del dugout esperaba a Skenes su pareja, la gimnasta Olivia Dunne, que le dijo con una sonrisa: «cerca». El lanzador prefirió hablar de lo que la victoria significaba para un club que supera sus pronósticos de pretemporada: «Un no-hitter habría estado bien, pero estamos jugando un béisbol de 60 victorias», afirmó.
Pittsburgh queda 22-19 con este triunfo, cuarto en la división. La próxima salida programada de Skenes es el domingo, en Chicago, frente a los Cubs. Los Pirates disputarán diez partidos en las próximas tres semanas contra los equipos punteros de la Liga Nacional.
La historia de la MLB registra 322 no-hitters. El último lo firmó Trevor Williams a finales de 2024, y el intervalo medio entre dos no-hitters en el béisbol moderno es de unos cinco a seis meses. La sequía actual se acerca a los dieciocho meses. Skenes estuvo a punto de ponerle fin.