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Por qué Microsoft Edge está a punto de bloquear los antiguos bloqueadores de anuncios

The Vergehace 12 h
Una interfaz de navegador web en la pantalla de un portátil
Una interfaz de navegador web en la pantalla de un portátilPhoto: cottonbro studio / Pexels

Microsoft está poniendo fin al soporte de la plataforma de extensiones Manifest V2 en Edge, una medida que refleja de cerca la que tomó Google en Chrome a principios de año. El cambio desactivará las extensiones que aún dependen de la plataforma más antigua, incluido el popular bloqueador de anuncios uBlock Origin.

Manifest es el marco técnico que define qué permisos pueden tener las extensiones del navegador y cómo interactúan con este. La versión V2, utilizada como estándar durante años, comenzó a ser sustituida por Google hace algunos años en favor de un nuevo marco llamado V3, por razones de seguridad y rendimiento.

El problema es que la arquitectura de V3 dificulta técnicamente ciertas técnicas de bloqueo de anuncios. En particular, la capacidad de filtrar dinámicamente las solicitudes de red, en la que se apoyan herramientas como uBlock Origin, ya no funciona con la misma flexibilidad bajo las restricciones que impone V3.

Según Microsoft, solo 58 extensiones de la tienda de complementos de Edge tienen "uso significativo" mientras dependen de V2, y solo tres de ellas carecen de una alternativa en V3. Esas cifras sugieren que el número total de usuarios afectados por el cambio es relativamente reducido.

Aun así, para quienes se ven afectados, el resultado es claro: sus extensiones basadas en V2 dejarán de funcionar. Microsoft dice que estos usuarios pueden pasarse a alternativas compatibles con V3, como uBlock Origin Lite, aunque estas suelen ofrecer un conjunto de funciones más limitado que las originales.

Otra opción es cambiar de navegador por completo. Opera, por ejemplo, afirma que seguirá admitiendo las extensiones V2 existentes "mientras sea técnicamente razonable", convirtiendo el soporte de V2 en un factor de diferenciación en el mercado de navegadores.

Los críticos señalan que la justificación de seguridad detrás del paso a V3 es en parte válida, pero que también tiene el efecto de limitar la eficacia de los bloqueadores de anuncios. Los vínculos de Google con su propio negocio publicitario han alimentado durante mucho tiempo sospechas sobre la neutralidad de esta transición; que Microsoft siga el mismo camino genera críticas similares hacia Edge.

Para los desarrolladores de extensiones, adaptarse a V3 es técnicamente posible pero laborioso. Deben reescribir su lógica de filtrado de red según las API más limitadas de V3, lo que puede provocar que algunas funciones de filtrado avanzadas desaparezcan por completo.

Para el usuario promedio, el consejo práctico es simple: si todavía usa un bloqueador de anuncios basado en V2, revisar la configuración del navegador para ver qué versión está activa, y cambiar con antelación a una alternativa compatible con V3 si es necesario, es la forma más segura de evitar sorpresas cuando se aplique la transición.

En definitiva, el cambio se interpreta como un ejemplo del control que ejercen los grandes proveedores de navegadores sobre el ecosistema de extensiones, un caso que muestra cómo transiciones técnicas presentadas como mejoras de la experiencia del usuario pueden terminar limitando también funciones como el bloqueo de anuncios.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en The Verge. La imagen es una foto de archivo de cottonbro studio en Pexels.

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