Tecnología

Un planeta tan cercano a su estrella que sus campos magnéticos se conectan: ¿cómo funciona?

Ars Technicahace 10 h
Una ilustración de un exoplaneta orbitando una estrella brillante
Una ilustración de un exoplaneta orbitando una estrella brillantePhoto: Zelch Csaba / Pexels

Los astrónomos han descubierto un planeta que orbita extraordinariamente cerca de su estrella. Según Ars Technica, este planeta está tan cerca de su estrella que los dos campos magnéticos pueden conectarse — y esa interacción provoca un brillo observable en la atmósfera de la estrella en ciertos puntos de la órbita y del ciclo estelar.

Los planetas situados fuera del Sistema Solar se denominan "exoplanetas". La inmensa mayoría se detectan de forma indirecta, a partir de las pequeñas caídas que causan en la luz estelar al pasar por delante de su estrella, o de las diminutas oscilaciones gravitatorias que imponen a la estrella. En este nuevo sistema, la pista procede en cambio del efecto del planeta sobre el comportamiento magnético de su estrella.

Los campos magnéticos son una característica fundamental tanto de las estrellas como de algunos planetas. Las estrellas generan potentes campos magnéticos mediante el movimiento del gas caliente e ionizado que contienen. Estos campos son la fuerza impulsora de fenómenos como las erupciones estelares y la actividad superficial.

Normalmente un planeta está demasiado lejos de su estrella para tales interacciones. Pero este planeta orbita extremadamente cerca de su estrella. Esa cercanía crea una distancia a la que el campo magnético del planeta puede entrar en contacto directo con el de la estrella.

Los investigadores creen que cuando dos campos magnéticos se conectan, puede desencadenarse una especie de transferencia de energía. Cuando el planeta alcanza una posición concreta en su órbita, esa conexión provoca un brillo en la cromosfera, una de las capas inferiores de la atmósfera de la estrella. En la práctica, el planeta produce un efecto sobre su estrella.

Que ese brillo aparezca al compás de la órbita es una prueba importante. Si el brillo fuera aleatorio, podría atribuirse a la propia actividad interna de la estrella. Pero que el brillo se repita en conexión con la posición del planeta apunta a que este desempeña un papel directo en el fenómeno.

El ciclo estelar también entra en escena. Las estrellas, como el Sol, atraviesan ciclos en los que su actividad magnética sube y baja. Los investigadores señalan que el efecto de la interacción planeta-estrella también depende de la fase de este ciclo, lo que significa que el brillo puede verse distinto en los periodos en que la estrella es más activa.

Sistemas como este ofrecen un laboratorio natural para estudiar las interacciones planeta-estrella. Comprender estas interacciones puede iluminar no solo un planeta concreto, sino el comportamiento general de los planetas gigantes y calientes que orbitan muy cerca de sus estrellas.

El descubrimiento también señala nuevas formas de detectar y estudiar exoplanetas. Observar el efecto de un planeta sobre el comportamiento magnético de su estrella podría ser una vía para revelar sistemas difíciles de ver con los métodos clásicos.

Según los expertos, este sistema recuerda lo diversos que pueden ser los sistemas planetarios del universo. Un planeta que orbita lo bastante cerca para formar un vínculo magnético con su estrella alberga condiciones sin equivalente en el Sistema Solar — y estos ejemplos extremos ayudan a comprender los límites de la ciencia planetaria.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en Ars Technica. La imagen es una foto de archivo de Zelch Csaba en Pexels.

Para seguir leyendo