El nuevo Salvaje Oeste de los juguetes infantiles con IA - y por qué algunos legisladores quieren prohibirlos

Los juguetes infantiles con IA se han convertido, en los últimos dos años, en una de las categorías de mayor crecimiento de la electrónica de consumo. Productos como la línea Skylar de Mattel, el Furby Connect 2 de Hasbro, los juguetes con personajes Bluey integrados con Grok de Curio y la serie Magicwand de pequeños competidores pueden conversar con los niños en lenguaje natural. El mercado mundial alcanzó los 4.800 millones de dólares en 2026, frente a los 1.200 millones de 2024.
Las reacciones entre los padres están divididas. Por un lado, quienes consideran útil el vínculo emocional entre juguete y niño para el lenguaje y la sociabilidad. Por el otro, los que se inquietan ante la idea de que un juguete con IA asuma el papel de «compañero digital» con el que su hijo habla durante minutos al día. Según un estudio de Pew Research de 2025, el 47 % de los padres con hijos de 5 a 12 años posee un juguete con IA; el 31 % de ellos se declara «preocupado».
La primera preocupación es la privacidad. Los juguetes con IA graban la voz del niño, la envían a servidores en la nube y generan una respuesta mediante un gran modelo de lenguaje. La Children's Online Privacy Protection Act (COPPA) limita la recopilación de datos de menores de 13 años. Pero en un informe de 2025, la FTC concluyó que el 64 % de los fabricantes de juguetes con IA incumplían parcial o totalmente la COPPA. La mayoría utilizaba las grabaciones de voz de los niños para entrenar sus modelos.
En marzo de 2026, el senador de Massachusetts Ed Markey y el senador de Connecticut Richard Blumenthal presentaron la Children's AI Safety Act. El proyecto propone sacar los juguetes con IA del ámbito de la COPPA y situarlos bajo un régimen distinto y más estricto. Plantea prohibir la recopilación de datos sin consentimiento parental, vetar el uso de la voz de los niños en el entrenamiento de modelos y exigir etiquetas obligatorias de advertencia sobre el riesgo adictivo de los juguetes con IA.
La salud mental constituye la segunda gran área de preocupación. La American Academy of Pediatrics (AAP), en un documento de posición publicado en abril de 2026, abordó el riesgo de que los juguetes con IA generen «vínculos parasociales» en los niños. El documento cita un pequeño estudio según el cual el uso superior a 30 minutos diarios en menores de 8 años se asocia con una reducción de la interacción entre pares y con dificultades para regular las emociones. La AAP recomendó a los padres limitar el tiempo de uso de los juguetes con IA.
Los expertos en desarrollo infantil sostienen visiones diferentes sobre el impacto. La profesora Hilary Andersson, de la Universidad de Stanford, dijo: «Un juguete con IA puede dar al niño un compañero de aprendizaje personalizado. Bien diseñado, puede apoyar el desarrollo del lenguaje y la creatividad.» En el extremo contrario, el Dr. Michael Rich, de Harvard, comentó: «En el desarrollo infantil, ninguna tecnología sustituye la interacción humana. Un juguete con IA no sustituye a un amigo real ni a un padre.»
La industria mantiene su propio debate. El consejero delegado de Mattel, Ynon Kreiz, dijo a los inversores el mes pasado: «El segmento del juguete con IA es el futuro de la educación infantil. En Mattel equilibramos los estándares de seguridad con los beneficios de aprendizaje.» El consejero delegado de Hasbro, Chris Cocks, es más cauto: «Hemos entrado en este mercado, pero estamos moderando deliberadamente nuestro ritmo de crecimiento por la incertidumbre regulatoria.»
En la Unión Europea la situación es distinta. La Ley de IA de la UE entró en vigor en febrero de 2025. La norma sitúa la IA en los juguetes infantiles en la categoría de «alto riesgo» e impone a los fabricantes una documentación extensa, evaluaciones de impacto e informes de transparencia. Varios juguetes con IA fueron rediseñados para cumplir la norma antes de entrar en el mercado europeo; el juguete IA Bluey de Curio llegó a Europa con un año de retraso.
En China, el mercado de juguetes con IA es el de mayor crecimiento del mundo (78 % anual). La Comisión Nacional de Salud de China emitió en enero de 2026 una directriz que recomienda un tope de 20 minutos diarios en el uso de juguetes con IA por niños en edad preescolar. Los fabricantes chinos están realizando cambios estructurales para cumplirla, incluidas variantes «on-device» que procesan localmente las grabaciones de voz.
A mayo de 2026, la mayor incertidumbre sobre el mercado de juguetes con IA es la dirección regulatoria. El proyecto estadounidense sigue en una subcomisión de la Cámara; el trabajo de cumplimiento europeo continúa; China aplica topes diarios de uso. La industria espera que se despeje la incertidumbre regulatoria. Entretanto, las capacidades de IA de los juguetes avanzan deprisa: la próxima generación, prevista para finales de 2026, utilizará grandes modelos de lenguaje con memoria semántica, reconocimiento de voz y análisis de emociones.