La disputa de OpenAI con The New York Times por derechos de autor: qué alega una nueva moción

The New York Times y un grupo de otros editores de noticias han intensificado su prolongada demanda por derechos de autor contra OpenAI, presentando una nueva moción de sanciones que acusa a la empresa de ocultar pruebas relevantes para el caso. La presentación alega que OpenAI escondió herramientas y conjuntos de datos capaces de identificar periodismo protegido por derechos de autor incrustado en los datos de entrenamiento de la empresa.
La demanda subyacente, presentada por el Times y a la que se han sumado otros editores, se centra en si la práctica de OpenAI de entrenar sus grandes modelos de lenguaje con enormes cantidades de texto de internet, incluidos artículos de noticias protegidos por derechos de autor, sin acuerdos de licencia explícitos, constituye una infracción de derechos de autor. OpenAI ha argumentado que su uso de dicho material está protegido por el uso legítimo (fair use).
Según la nueva presentación, los editores alegan que OpenAI declaró ante el tribunal que carecía de la capacidad técnica para buscar material protegido por derechos de autor en sus propios datos de entrenamiento y registros internos, una afirmación que los demandantes califican de falsa. La moción sostiene que la empresa en realidad disponía de herramientas capaces de realizar ese tipo de búsqueda, pero no las reveló durante las etapas anteriores del proceso de exhibición de pruebas.
Los editores alegan además que OpenAI conservó miles de millones de registros internos relevantes para el caso durante más tiempo del divulgado previamente, información que, según afirman, podría haber demostrado con qué frecuencia las respuestas de ChatGPT reproducían de cerca artículos de noticias específicos publicados en lugar de generar texto verdaderamente original.
OpenAI aún no ha presentado una respuesta pública detallada a las alegaciones específicas de la nueva moción de sanciones, aunque la empresa ha sostenido de manera constante a lo largo de este litigio más amplio que sus prácticas de entrenamiento de IA son legales y que cualquier similitud superficial entre las respuestas del modelo y los artículos de noticias no constituye una infracción.
Los expertos legales que siguen el caso afirman que mociones de sanciones como esta representan un desarrollo serio en litigios complejos, ya que los tribunales pueden imponer sanciones que van desde resoluciones probatorias desfavorables hasta sanciones económicas si determinan que una parte ocultó o tergiversó pruebas durante el proceso de exhibición.
El caso es una de varias demandas importantes por derechos de autor que enfrentan actualmente las empresas de IA por parte de editores, autores y otros titulares de derechos, todas ellas poniendo a prueba cuestiones legales similares sobre si entrenar modelos de IA con material protegido por derechos de autor sin permiso explícito está protegido por la legislación vigente.
El resultado de estos casos podría tener implicaciones financieras significativas para la industria de la IA en general, ya que un fallo contrario a las protecciones de uso legítimo podría obligar a las empresas a negociar acuerdos de licencia para los datos de entrenamiento a una escala que resultaría costosa y logísticamente compleja de aplicar de forma retroactiva.
Algunas empresas de IA, entre ellas OpenAI, ya han comenzado a firmar acuerdos de licencia con editores individuales como forma de asegurar un acceso legítimo al contenido informativo mientras las cuestiones legales más amplias siguen sin resolverse en los tribunales, una estrategia que también podría servir para demostrar buena fe ante los jueces que supervisan estas disputas.
Se espera un fallo sobre la moción de sanciones en los próximos meses, y los observadores legales afirman que podría determinar el grado de escrutinio que los tribunales aplican a las prácticas internas de datos de las empresas de IA en la ola más amplia de litigios por derechos de autor que aún avanza por el sistema judicial estadounidense.
Para seguir leyendo

Por qué los centros de datos de IA están disparando las emisiones de carbono de las grandes tecnológicas
Las emisiones de carbono de Microsoft aumentaron un 25 por ciento el año pasado, según su propio informe de sostenibilidad, mientras la empresa ampliaba la capacidad de sus centros de datos para satisfacer la demanda de cómputo de IA. El aumento ilustra una tensión más amplia que enfrentan las grandes tecnológicas entre sus compromisos climáticos y el apetito energético de la IA generativa.

¿Qué es Chat Control? La nueva propuesta de la UE para escanear mensajes, explicada
El Parlamento Europeo ha avanzado una versión de 'Chat Control', una propuesta debatida desde hace tiempo destinada a detectar material de abuso sexual infantil compartido a través de aplicaciones de mensajería. Críticos, incluidos algunos legisladores que respaldaron la votación, argumentan que las medidas podrían debilitar el cifrado y exponer los mensajes privados de usuarios comunes al escaneo.

¿Qué es la telecirugía? Una operación mundial pionera realizada por robots humanoides en cerdos vivos
Cirujanos controlaron de forma remota robots humanoides para realizar una operación preclínica en cerdos vivos, descrita como una primicia mundial en el campo. El ensayo evalúa si las plataformas robóticas humanoides, en lugar de los robots quirúrgicos fijos tradicionales, pueden hacer que los procedimientos complejos sean más flexibles y, con el tiempo, aplicables en más entornos.

Fidji Simo deja su puesto como número dos de OpenAI tras una prolongada baja médica
Fidji Simo, la ejecutiva número dos de OpenAI, deja su puesto a tiempo completo tras una baja médica por una afección neuroinmune que resultó más larga de lo previsto. Su salida deja un vacío de liderazgo mientras la empresa evalúa una posible salida a bolsa y compite con Anthropic por clientes corporativos.

Las gafas inteligentes 'super sensing' de Meta: grabación siempre activa y las preguntas de privacidad que plantea
Meta estaría desarrollando prototipos de gafas inteligentes que graban audio de forma continua y capturan imágenes cada pocos segundos, alimentando a un asistente de IA siempre atento. Según el Financial Times, uno de los diseños propuestos mantendría el metraje en bruto lejos del usuario, un montaje que agudiza viejas preguntas sobre el consentimiento y la vigilancia.