Tecnología

Los norcoreanos están detrás de casi la mitad de los hackeos en la tecnológica estadounidense, según un informe de CrowdStrike

TechCrunchhace 2 h
Un resplandor tenue sobre racks de servidores por la noche
Un resplandor tenue sobre racks de servidores por la nochePhoto: panumas nikhomkhai / Pexels

La empresa de ciberseguridad CrowdStrike publicó esta semana su informe anual de amenazas y un titular dominó la portada. Según TechCrunch, el informe afirma que el 46 % de los ciberataques dirigidos contra la tecnológica estadounidense provienen de actores vinculados a Corea del Norte.

La cifra marca un salto claro respecto al 31 % del año anterior. CrowdStrike explica el aumento por dos factores: las sanciones y la perspectiva de ingresos a partir de chips sensibles, modelos de IA y datos del mercado laboral generan un fuerte incentivo externo.

Los tipos de actividad van más allá del envío clásico de malware. El informe indica que el canal de crecimiento más rápido es el de las falsas candidaturas a empleos remotos. Operadores norcoreanos se hacen contratar como desarrolladores en empresas tecnológicas estadounidenses bajo identidades falsas.

Una vez contratados, el objetivo es el acceso, como usuario legítimo, a código sensible, claves API internas y datos de clientes. El sueldo mensual constituye un ingreso extra para Pyongyang; los datos y accesos robados forman un activo estratégico para la inteligencia y la infiltración.

Los actores identificados por CrowdStrike incluyen a Famous Chollima, Velvet Chollima y al Lazarus Group. Hay una clara división del trabajo entre los tres: uno se ocupa de la infiltración por contratación, otro del robo de criptomonedas y otro de los ataques a la cadena de suministro.

TechCrunch destacó una de las recomendaciones más concretas del informe: la verificación de identidad obligatoria en la contratación. Las prácticas actuales de contratación remota se limitan, en gran medida, a entrevistas en vídeo y comprobaciones de LinkedIn, dos mecanismos insuficientes ante un actor decidido.

El impacto financiero ocupa una sección propia. El informe indica que las empresas tecnológicas estadounidenses registraron el año pasado 2.800 millones de dólares en pérdidas directas y costes de respuesta a incidentes vinculados a ataques norcoreanos.

Las pruebas del Panel de Sanciones de la ONU apuntan en la misma dirección. El panel había evaluado que una parte significativa de los ingresos en efectivo del régimen procede de operaciones cibernéticas, situando la suma anual combinada de los ataques a plataformas cripto y los canales de empleo ficticio entre 1.200 y 1.700 millones de dólares.

El Departamento de Justicia de EE. UU. y el FBI han anunciado en los últimos meses varias operaciones para desmantelar redes de empleo ficticio. El informe recomienda, como paso siguiente, estandarizar la verificación de identidad por parte del empleador mediante coordinación federal.

Vesper cubre noticias de tecnología y seguridad con fines informativos. Para estrategias defensivas específicas, consulte al equipo de seguridad de la información de su organización.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en TechCrunch. La imagen es una foto de archivo de panumas nikhomkhai en Pexels.

Para seguir leyendo