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Cómo un centro de datos de Amazon podría alimentar la planta más contaminante del país

The Vergehace 1 h
Turbinas en una planta industrial de energía de gas natural
Turbinas en una planta industrial de energía de gas naturalPhoto: Mehmet Orak / Pexels

Amazon ha confirmado una inversión sustancial en una nueva planta de energía de gas natural para abastecer su nuevo centro de datos en el condado de Pecos, Texas, una instalación que podría convertirse en una de las mayores fuentes individuales de emisiones de gases de efecto invernadero en Estados Unidos. El proyecto ilustra la rapidez con que crecen las necesidades energéticas de la empresa para sostener su infraestructura de IA.

La planta, denominada GW Ranch, contará con 35 turbinas de gas natural con una capacidad de generación combinada de 7,65 gigavatios. Esa escala se acerca a la producción eléctrica total de un país de tamaño mediano.

Un aspecto destacable del proyecto es que la planta no estará, al menos inicialmente, conectada a la red eléctrica del estado de Texas. La mayor parte de la electricidad generada está diseñada para fluir directamente al nuevo centro de datos de Amazon en lugar de a la red más amplia.

Según Cleanview, una organización que rastrea centros de datos y sus proyectos energéticos asociados, la planta GW Ranch recibió un permiso de construcción del estado de Texas. La organización describe la escala del proyecto como una de las mayores inversiones de este tipo en el sector.

Entrenar y ejecutar modelos de IA requiere una capacidad de cómputo extraordinaria y, en consecuencia, un consumo eléctrico considerable. Las grandes empresas tecnológicas invierten cada vez más en su propia capacidad de generación de energía para satisfacer esta demanda creciente.

Expertos en medio ambiente advierten que este tipo de plantas dedicadas podría entrar en conflicto con los compromisos climáticos. Las plantas de gas natural producen significativamente más emisiones de carbono que las fuentes de energía renovable.

Amazon se ha fijado un objetivo de emisiones netas de carbono cero para toda la empresa de aquí a 2040. Los críticos sostienen que las inversiones en plantas dedicadas de gas natural para alimentar infraestructura de IA encajan mal con ese compromiso.

La empresa afirma en su comunicado que sigue invirtiendo en energías renovables y que considera la planta de gas natural como una solución transitoria, aunque no ofreció un calendario concreto para abandonar el gas.

Otras empresas tecnológicas en Estados Unidos están evaluando proyectos similares. A medida que las necesidades energéticas de los centros de datos de IA siguen aumentando, se espera que la inversión en plantas de gas natural crezca en los próximos años.

Los expertos afirman que esta tendencia exige una vigilancia más estrecha de la huella de carbono del sector tecnológico. La relación entre el crecimiento de la IA y el aumento de la demanda energética parece destinada a seguir siendo una prioridad tanto para reguladores como para inversores en el período que viene.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en The Verge. La imagen es una foto de archivo de Mehmet Orak en Pexels.

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