Salud

El té beneficia la salud y la longevidad, y cómo lo bebes importa

Science Daily Healthhace 2 h
Una taza de té caliente sobre una mesa de madera con luz matinal
Una taza de té caliente sobre una mesa de madera con luz matinalPhoto: Jin He / Pexels

Se ha publicado un nuevo estudio internacional sobre los efectos del consumo regular de té en la salud y la longevidad, resumido por Science Daily. A partir de tres décadas de seguimiento, el estudio describe un menor riesgo de mortalidad cardiovascular en adultos que beben entre dos y tres tazas de té al día.

El equipo de investigación agregó datos de más de 600.000 participantes de grandes cohortes en China, Reino Unido y Estados Unidos. El conjunto incluyó tanto a bebedores de té negro como verde y se ajustó por consumo de café y por factores de confusión como las calorías, la actividad física y el tabaco.

El té es rico en catequinas y flavonoides, compuestos con efectos antioxidantes que pueden influir positivamente en la pared vascular. La autora principal afirma que el tamaño del efecto es pequeño pero consistente y que el mecanismo probablemente esté ligado a una menor oxidación del colesterol LDL y a una inflamación crónica de bajo grado más leve.

La curva dosis-respuesta no es lineal. La reducción del riesgo es más marcada en el rango de dos a tres tazas al día. Por encima de cinco tazas, el beneficio se aplana y, según la sensibilidad individual, pueden aparecer alteraciones del sueño y efectos relacionados con la cafeína. Los investigadores rechazan explícitamente la idea de que 'más es mejor'.

El método de preparación importa. Las infusiones calientes suelen aportar más catequinas que los métodos en frío o los tés helados. Para tés en bolsa o a granel, una infusión de tres a cinco minutos acerca el rendimiento en polifenoles al óptimo.

Añadir leche tiene un efecto medible. Las proteínas lácteas pueden unirse a los polifenoles del té y reducir la biodisponibilidad; el resultado no es la anulación del beneficio sino un tamaño de efecto menor. Añadir azúcar, en cambio, eleva la ingesta calórica y empuja en sentido contrario en términos metabólicos.

Las limitaciones del estudio se reportan con transparencia. Los datos son en gran medida observacionales y la causalidad requiere ensayos aleatorizados. Además, la frecuencia de consumo se declara mediante cuestionarios, que no siempre reflejan la realidad diaria. Aun así, el tamaño del efecto se mantuvo consistente entre subgrupos.

Los expertos en salud pública enmarcan la evidencia como apoyo al té dentro de 'un estilo de vida globalmente saludable' y no como una intervención asimilable a un medicamento. En los comentarios citados por Science Daily, el epidemiólogo de Harvard Dr. Yan Zheng dijo: 'Sería engañoso centrarse solo en la cantidad de té ignorando la calidad de la dieta y la actividad física'.

Las guías alimentarias actuales en la mayoría de los países ya describen al té como 'una de las fuentes de líquido preferidas'. Los hallazgos respaldan ese enfoque y recuerdan que el consumo a última hora del día puede alterar el sueño por la cafeína.

Se espera que estudios futuros definan dosis específicas para el matcha, el oolong y el té blanco. Por ahora, la lectura más práctica es que dos o tres tazas al día, con poco o nada de azúcar e idealmente solas, pueden integrarse de forma sostenible en una dieta equilibrada. Esto no constituye un consejo médico; consulte a su médico para tomar decisiones dietéticas y de salud.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en Science Daily Health. La imagen es una foto de archivo de Jin He en Pexels.

Para seguir leyendo