Salud

Los fármacos para adelgazar tensan el suministro mundial de proteína de suero

Guardian Healthhace 2 h
Un pastizal verde y una granja lechera bajo un cielo nublado por la mañana
Un pastizal verde y una granja lechera bajo un cielo nublado por la mañanaPhoto: Asia i Seweryn / Pexels

Proveedores de la industria láctea global advierten de una posible escasez de concentrado de proteína de suero (whey), informa The Guardian. Millones de pacientes con fármacos GLP-1 para adelgazar adoptan dietas altas en proteínas para preservar la masa muscular, lo que ha llevado la demanda de productos lácteos proteicos a niveles históricos.

La proteína de suero es un subproducto de la elaboración de queso, que se vende en forma de polvos, bebidas y barritas. Aunque ha sido durante años central en el mercado de nutrición deportiva, el grueso del crecimiento de los dos últimos años proviene de los canales clínicos y de salud minorista. Las moléculas tirzepatida de Eli Lilly y semaglutida de Novo Nordisk producen una pérdida rápida de peso, pero reducen la masa muscular junto con la grasa corporal.

Los dietistas clínicos recomiendan a los pacientes con GLP-1 elevar la ingesta diaria de proteínas a 1,2-1,6 gramos por kilogramo de peso corporal. Con la difusión de esta recomendación, el mercado minorista de productos whey ha duplicado aproximadamente su base de consumo en pocos años. Los proveedores Arla Foods, Saputo y Glanbia dijeron a The Guardian que han reorientado fuertemente su mezcla de productos hacia los ingredientes proteicos en los últimos 18 meses.

El impacto en los precios ya se nota. El precio bruto del concentrado de proteína de suero (WPC 80) ha pasado de unos 6 dólares por kilo hace un año a más de 9. El aislado (WPI 90) supera los 12 dólares por kilo según fuentes del sector. Las subidas mayoristas se trasladan a toda la cadena proteica de la industria de alimentación y bebidas.

La patronal láctea europea Eucolait señala que ampliar la producción afronta obstáculos físicos y regulatorios. Aumentar la oferta de leche depende de los rebaños, y ampliar las plantas requiere nuevos permisos y capital. Según The Guardian, las nuevas capacidades de los grandes proveedores no entrarán en servicio hasta 2027-2028.

La neozelandesa Fonterra, uno de los principales exportadores lácteos del mundo, informó de precios récord de exportación de whey en los últimos tres trimestres. La compañía dice que la cuota de productos con proteína añadida en sus ingresos totales ha pasado del 18 % en 2020 al 26 % en 2026.

El interés por alternativas al whey también se está acelerando rápido. Los productores de proteína de guisante, soja, arroz y microbiana firman nuevos acuerdos con grandes grupos alimentarios. Pero en calidad nutricional y digestibilidad, el whey sigue siendo la referencia; las alternativas con un perfil de aminoácidos comparable suelen ser más caras.

Los clínicos insisten en que, para los pacientes con GLP-1, la ingesta de proteínas por sí sola no basta: el ejercicio de fuerza es también clave para frenar la pérdida muscular. El Dr. Adrian Brown, científico de nutrición del Imperial College London, dijo a The Guardian: 'Añadir polvo de proteína no es suficiente; dos o tres días por semana de entrenamiento de resistencia es, clínicamente, la intervención añadida más importante'.

Los efectos en la estrategia corporativa se extienden a varios sectores. Las grandes empresas de alimentación amplían líneas de yogures, helados y bebidas altos en proteína. Las cadenas de farmacias y tiendas de salud empiezan a desarrollar 'paquetes combinados' para clientes con prescripción de GLP-1, que combinan polvo de proteína con snacks recomendados.

The Guardian apunta una presión adicional sobre la oferta global: la línea entre nutrición deportiva y clínica se está borrando. Parte de la tensión de precios podría aliviarse en los próximos dos años, pero el consenso del sector es que la curva de consumo a largo plazo ya ha cambiado. Esto no constituye un consejo médico.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en Guardian Health. La imagen es una foto de archivo de Asia i Seweryn en Pexels.

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