Salud

La suspensión de una maternidad en el Devon rural deja a las embarazadas ante decisiones difíciles

Guardian Healthhace 1 h
Un hospital rural y una carretera rural en Inglaterra
Un hospital rural y una carretera rural en InglaterraPhoto: Mike Bird / Pexels

En Devon, en el suroeste de Inglaterra, la suspensión de los servicios de parto en el North Devon District Hospital de Barnstaple deja a las embarazadas de la región ante una incertidumbre seria. La dirección del hospital citó escasez de personal y motivos de seguridad como razones de la suspensión temporal.

El aislamiento geográfico de la región agrava el impacto de la decisión. La maternidad más cercana se encuentra en Exeter, a dos horas en coche, una distancia que supone un riesgo serio para las mujeres cuyos antecedentes familiares indican partos que pueden avanzar con rapidez.

La futura madre Harriet Knight explica que, en su familia, los partos suelen completarse en menos de dos horas de principio a fin, lo que hace que el trayecto de dos horas hasta Exeter sea, en la práctica, inviable. Como muchas mujeres de la zona, ahora está considerando reservar una habitación de hotel cerca del hospital de Exeter a medida que se acerca la fecha de parto.

Esa solución conlleva costos tanto económicos como emocionales. Una estancia en hotel supone un gasto imprevisto para el presupuesto familiar, mientras que esperar lejos de casa, en un entorno desconocido, durante un período tan sensible añade una fuente de estrés para muchas mujeres.

Profesionales de la salud señalan que algunas mujeres dicen sentirse presionadas a optar por una cesárea antes que arriesgarse al largo trayecto, una tendencia que puede derivar en una intervención quirúrgica incluso cuando no es médicamente necesaria.

Los especialistas en maternidad advierten que el cierre o la suspensión de servicios hospitalarios en zonas rurales aumenta el riesgo de que los partos ocurran de forma inesperada durante el traslado en ambulancia, cuando el trabajo de parto avanza más rápido de lo previsto. Estos nacimientos de emergencia conllevan riesgos adicionales tanto para la madre como para el bebé.

La dirección del hospital no ha fijado una fecha concreta para la reapertura del servicio. Las autoridades sanitarias locales afirman que la escasez de personal está vinculada a una carencia más amplia, de alcance nacional, de matronas y especialistas en obstetricia.

Los residentes y las autoridades locales sostienen que la centralización de los servicios de salud en zonas rurales impone una carga desproporcionada a las familias que viven lejos de los grandes hospitales. El debate plantea una pregunta más amplia sobre la sostenibilidad de los servicios de maternidad rurales en toda Inglaterra.

Los responsables del servicio nacional de salud afirman que la seguridad de las pacientes sigue siendo la prioridad y que los servicios solo reabrirán cuando se garantice personal suficiente. Esa garantía, sin embargo, no ofrece una solución inmediata para las mujeres que están embarazadas en este momento.

La situación en Devon ha renovado la atención sobre las desigualdades geográficas en el acceso a la atención médica en la Inglaterra rural, donde desafíos similares resurgen periódicamente en otras zonas remotas.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en Guardian Health. La imagen es una foto de archivo de Mike Bird en Pexels.

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