¿Cuánto debe preocuparnos el hantavirus? Las autoridades sanitarias analizan el riesgo de propagación

Tras el brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius a comienzos de mayo, los pasajeros están siendo repatriados a sus países de origen. Las autoridades sanitarias precisan ahora con mayor claridad qué riesgo afronta la población en general.
Según el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mayoría de los casos del Hondius corresponden a la cepa Andes, originaria de América del Sur. Su principal reservorio es el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus); el virus suele transmitirse al ser humano por la aerosolización de la orina y las heces de los roedores.
Lo que distingue a la cepa Andes de los otros hantavirus es que la transmisión entre seres humanos ha sido documentada, aunque de forma muy poco frecuente. Los datos de la OMS recogen unos seis episodios confirmados de transmisión directa de persona a persona desde el brote de El Bolsón, en Argentina, en 1996. Los casos del Hondius elevarían esa cifra a siete.
La doctora Susan Hopkins, portavoz de la UKHSA, declara a la BBC: «Para la población general británica el riesgo es bajo. El hantavirus es poco frecuente en Europa y la cepa Andes no tiene un reservorio de roedores establecido en Gran Bretaña». La UKHSA indica que los pasajeros de regreso están bajo vigilancia de síntomas durante todo el periodo de incubación de 42 días.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) ha publicado una nota dirigida a los Estados miembros. Pide a los pasajeros del Hondius repatriados que contacten inmediatamente con las autoridades sanitarias si presentan disnea, fiebre o dolores musculares en las próximas seis semanas. Los tres fallecimientos comunicados hasta la fecha corresponden todos a pasajeros.
La enfermedad se conoce como síndrome pulmonar por hantavirus (SPH). Los síntomas iniciales son fiebre, dolor muscular y cefalea. Entre cinco y siete días después puede comenzar a acumularse líquido en los pulmones. La tasa de letalidad de la cepa Andes se sitúa entre el 35 % y el 40 %, varios cientos de veces superior a la de la gripe estacional.
Las dos últimas semanas han reavivado el debate científico sobre una vacuna contra el hantavirus. PoMo-Hanta, una candidata desarrollada hace años frente a la cepa norteamericana Sin Nombre, sigue sin estar autorizada. Los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos han anunciado esta semana un programa de evaluación acelerada.
El profesor Mauricio Suárez, del Instituto Nacional de Enfermedades Tropicales de Argentina, declara a la BBC por teléfono: «El brote del Hondius ha reavivado el interés mundial por el hantavirus. El Reino Unido, Europa y Estados Unidos solo registraban tres o cuatro casos al año. Los presupuestos de investigación están aumentando de nuevo».
Las fuentes médicas señalan que las opciones de tratamiento siguen siendo limitadas. Cuidados intensivos tempranos, ribavirina y aporte de oxígeno son los enfoques establecidos. Un nuevo candidato antiviral, el favipiravir, sigue en ensayos de fase 2. El NHS británico indicó esta semana que dos unidades especializadas estaban preparadas para acoger a posibles pasajeros del Hondius que requirieran ingreso.
El Hondius está atracado ahora en las Islas Canarias. Su operadora neerlandesa, Oceanwide Expeditions, ha sometido el barco a un programa de descontaminación de 30 días y ha cancelado sus travesías de verano. La compañía estima la pérdida financiera en unos 18 millones de euros. Las aseguradoras han abierto conversaciones con las familias de los tres pasajeros fallecidos.