Los Knicks remontan 22 puntos en el último cuarto y vencen a los Cavaliers en la prórroga

Los New York Knicks abrieron su serie de semifinales de la Conferencia Este ante los Cleveland Cavaliers no en el Madison Square Garden sino a domicilio, y lo hicieron borrando un déficit de 22 puntos en el último cuarto para imponerse 115-104 en la prórroga en el primer partido. Según el análisis posterior de ESPN, esta remontada — una de las mayores en la historia de los Knicks en playoffs — se forjó en los últimos seis minutos del tiempo reglamentario gracias a una serie de decisiones defensivas.
Durante tres cuartos, Cleveland mantuvo el control. Donovan Mitchell sumó 22 puntos en un tramo de diez minutos del segundo cuarto; los Cavaliers ganaban 84-66 al final del tercero. El entrenador de los Knicks, Tom Thibodeau, aprovechó el tiempo muerto para recordar a sus jugadores que no podían volver sin rotaciones defensivas conjuntas — un mensaje que no se reflejó de inmediato en la pista.
A 7:42 del final del tiempo reglamentario, con Cleveland 102-80 arriba, un cambio defensivo de Karl-Anthony Towns inició el giro. El pívot de los Knicks empezó a seguir a Mitchell en el bote bajo un esquema de switches sistemáticos que rompió el ritmo de medio campo de Cleveland. Los Knicks anotaron en seis de sus ocho posesiones siguientes, mientras los Cavaliers fallaban cinco tiros seguidos.
Jalen Brunson fue el motor de la remontada. Cerró el partido 1 con 39 puntos, siete rebotes y nueve asistencias — a una asistencia del triple-doble. Sus tres tiros decisivos a media distancia en el minuto final empataron el partido a 1:30 del final del tiempo reglamentario.
La prórroga se abrió a favor de los Knicks tras la quinta falta de Mitchell. Nueva York firmó un 13-2 en el periodo extra, durante el cual Cleveland solo produjo dos tiros libres a partir de una falta de Darius Garland. Dos rebotes ofensivos decisivos de Mikal Bridges ayudaron a cerrar la ventana.
Las estadísticas de ESPN muestran que los Knicks superaron a Cleveland 49-13 en el conjunto del cuarto periodo y la prórroga — uno de los mayores parciales de 17 minutos en la historia de los playoffs de la NBA desde 1971. El colapso ofensivo de Cleveland no se limitó a un 18,2 % de acierto: los Cavaliers también perdieron seis balones en el último cuarto.
Donovan Mitchell, que cerró con 39 puntos y nueve asistencias, dijo después del partido: "Los 22 puntos que dejamos escapar — yo estaba en la pista. Esa es mi responsabilidad." El entrenador de los Cavaliers, Kenny Atkinson, calificó la ruptura de las rotaciones defensivas como una "pérdida de concentración" y dejó entrever que usaría una rotación más amplia en el partido 2.
Del lado de los Knicks, Thibodeau optó por cerrar el tiempo reglamentario sin OG Anunoby, desplegando en su lugar a Mikal Bridges y Josh Hart juntos. Ese quinteto más pequeño generó interrupciones en las líneas de pase ante los bases de Cleveland; solo una de las nueve últimas posesiones de los Cavaliers produjo un tiro cerca del aro.
Las horas posteriores al partido convirtieron este enfrentamiento en un símbolo de la inversión del principal punto débil de los Knicks antes de la serie: la profundidad de plantilla. En la mesa de análisis posterior, Carmelo Anthony — como analista — afirmó que borrar 22 puntos "vale más que todas las victorias de mitad de temporada juntas".
La serie continúa con el partido 2 el sábado, nuevamente en Cleveland. Nueva York ha tomado tanto la ventaja de campo como el ascendente psicológico. Cleveland tiene tarea pendiente — sobre todo en rediseñar las salidas de Mitchell ante los bloqueos directos, lo que Atkinson señaló como su primera prioridad para el próximo partido.