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Virus diseñados por IA: qué significa la primera prueba de laboratorio exitosa

BBC Healthhace 3 h
Placas de Petri y microscopio en un laboratorio
Placas de Petri y microscopio en un laboratorioPhoto: Edward Jenner / Pexels

Suena a ciencia ficción: un modelo de inteligencia artificial que diseña desde cero un virus que realmente funciona en un laboratorio. Sin embargo, según la BBC, eso es exactamente lo que han logrado los investigadores: 16 virus cuyo código genético fue diseñado enteramente por un sistema de IA infectaron con éxito a sus objetivos en pruebas de laboratorio.

Los virus en cuestión son bacteriófagos, o fagos, diminutas entidades biológicas que infectan bacterias específicas, no a los humanos. Los fagos existen en la naturaleza desde hace miles de millones de años. Los investigadores entrenaron un modelo de IA con miles de genomas de fagos existentes y luego le pidieron que generara diseños completamente nuevos que no existen en la naturaleza.

El enfoque recuerda a herramientas como AlphaFold, que predice la forma de las proteínas, pero aplicado esta vez a genomas completos. El modelo aprendió los patrones que miles de millones de años de evolución dejaron en el ADN de los fagos y luego los recombinó para proponer secuencias genéticas totalmente nuevas que podrían funcionar como virus operativos.

Los científicos sintetizaron decenas de estos diseños generados por IA y los probaron en el laboratorio. Según la BBC, 16 de ellos funcionaron realmente, es decir, infectaron con éxito a su bacteria objetivo y se replicaron. Para un sistema biológico diseñado enteramente por software, los investigadores describen esa tasa de éxito como un hito notable.

Los beneficios potenciales son significativos. Las bacterias resistentes a los antibióticos son una amenaza creciente para la salud pública mundial, y la terapia con fagos —el uso de virus específicos para matar bacterias resistentes— es una de las soluciones propuestas. Una IA capaz de diseñar fagos eficaces con rapidez podría acelerar considerablemente el desarrollo de nuevos tratamientos para infecciones que ya no responden a los antibióticos convencionales.

Pero esta misma capacidad plantea serias cuestiones de bioseguridad. Si un modelo puede diseñar un bacteriófago funcional, métodos similares podrían, en teoría, usarse indebidamente para ayudar a diseñar patógenos más peligrosos. Los investigadores subrayan que los fagos utilizados en este estudio no pueden infectar a humanos, pero los expertos señalan que aún faltan reglas claras para supervisar este tipo de investigación de doble uso.

La reacción dentro de la comunidad científica ha sido mixta. Algunos investigadores consideran el trabajo un momento decisivo para la biología sintética, mientras que otros argumentan que el acceso a estas herramientas de diseño genómico, y la forma en que se publica este tipo de investigación, necesitan un escrutinio mucho más estricto. Según la BBC, el equipo detrás del estudio afirma que la evaluación de seguridad se incorporó al proceso de diseño desde el principio.

El avance se inscribe en una tendencia más amplia: la creciente presencia de la IA en la biología. Desde predictores del plegamiento de proteínas hasta sistemas que proponen nuevos candidatos a fármacos, las herramientas de IA se han convertido en una parte habitual de la ciencia de laboratorio en los últimos años. El diseño a nivel de genoma se considera la siguiente etapa de esa tendencia.

Por ahora, los científicos avanzan con un optimismo cauteloso. Planean seguir desarrollando fagos como herramientas médicas, al tiempo que reconocen que los marcos regulatorios deben evolucionar en paralelo con estas capacidades de diseño cada vez más potentes.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en BBC Health. La imagen es una foto de archivo de Edward Jenner en Pexels.

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