Breaking
Salud

Las personas que toman GLP-1 como Ozempic se mueven menos, según un nuevo estudio

Science Daily Healthhace 7 h
Mancuernas en el suelo de un gimnasio con luz matinal
Mancuernas en el suelo de un gimnasio con luz matinalPhoto: Paulina Kłys / Pexels

Los agonistas del receptor GLP-1, clase que incluye semaglutida (Ozempic, Wegovy) y tirzepatida (Mounjaro, Zepbound), han ofrecido una pérdida de peso eficaz a millones de personas en el mundo. Pero un nuevo estudio resumido por Science Daily muestra que quienes toman estos fármacos reducen mucho su actividad física diaria, reavivando el debate sobre cuánto del peso perdido es grasa y cuánto es músculo.

El estudio siguió el número de pasos, la intensidad media de movimiento por minuto y la duración semanal de actividad moderada-intensa. Los autores describen una caída medible del movimiento diario en los primeros tres meses de tratamiento. El descenso se observó tanto en personas previamente activas como sedentarias.

Los investigadores atribuyen la tendencia a dos mecanismos. El primero es la supresión del apetito. Como los GLP-1 actúan sobre los centros del hambre y la saciedad, los pacientes comen menos y el gasto energético cae en consecuencia. El segundo es la fatiga y una leve debilidad muscular. El perfil de efectos secundarios, sobre todo en las primeras semanas, incluye náuseas y baja energía, que alejan del ejercicio.

La consecuencia clínica más significativa es que la pérdida de masa muscular puede representar hasta la mitad del peso total perdido. Análisis previos de datos de fase 3 ya señalaban lo mismo. El músculo no solo importa por fuerza o apariencia: es crítico para el metabolismo de la glucosa, la tasa metabólica basal, el equilibrio y la prevención de caídas. Las consecuencias a largo plazo son especialmente relevantes en mayores de 60 años.

Por eso las guías clínicas recientes recomiendan combinar el tratamiento con GLP-1 con un programa de ejercicio estructurado. El entrenamiento de fuerza (resistencia) es la prioridad clara: sesiones de 30 a 45 minutos dirigidas a los grandes grupos musculares al menos dos veces por semana reducen de forma medible la pérdida muscular en pacientes tratados. La actividad aeróbica de bajo impacto, caminar, ir en bicicleta o nadar, sostiene el gasto diario.

Una segunda recomendación es una ingesta proteica adecuada. Los nutricionistas proponen a los pacientes con GLP-1 un objetivo de 1,2 a 1,6 gramos por kilo de peso al día, repartido en tres o cuatro comidas. Con apetito reducido, las proteínas líquidas, los huevos, el pescado y las legumbres son maneras prácticas de alcanzar la meta.

El estudio sugiere que los pacientes no "olvidan" moverse al iniciar el fármaco: moverse se vuelve más difícil. El mensaje clínico es claro: mantener en movimiento un cuerpo que adelgaza es clave para equilibrar los efectos secundarios que acompañan a los beneficios del medicamento.

Las observaciones de que el peso tiende a volver cuando se suspende el tratamiento refuerzan la idea. Los hábitos de ejercicio establecidos al inicio facilitan conservar músculo y resiliencia metabólica cuando se interrumpe el fármaco.

Los clínicos también animan a un diálogo abierto entre pacientes y médicos: el plan de ejercicio debe adaptarse a la historia médica personal, con apoyo de un fisioterapeuta o fisiólogo del ejercicio si hay enfermedad cardíaca, problemas ortopédicos o de equilibrio. Los GLP-1 son potentes, pero usados solos, pueden no desplegar todo su potencial.

Este artículo no constituye consejo médico. Para preguntas sobre los GLP-1 y la planificación del ejercicio, consulte a su propio clínico.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en Science Daily Health. La imagen es una foto de archivo de Paulina Kłys en Pexels.

Para seguir leyendo