Historia

¿Qué logró realmente la Revolución estadounidense? La mirada de un historiador sobre la nueva república, la esclavitud y el impacto mundial

HistoryExtrahace 1 d
Esquina de un pergamino antiguo con una pluma de ave y un tintero al lado.
Esquina de un pergamino antiguo con una pluma de ave y un tintero al lado.Photo: Vika Glitter / Pexels

Días antes del 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, HistoryExtra ha producido un podcast que resiste a la celebración fácil y plantea una pregunta más básica: ¿qué logró realmente la Revolución estadounidense? Elinor Evans conversa con el historiador del University College London Adam IP Smith, dibujando un cuadro matizado que va de la estrategia militar al compromiso moral.

El punto de partida de Smith es militar: « La Revolución estuvo a punto de perderse dos veces antes de ganarse. » A finales del verano de 1776, mientras el ejército de Washington retrocedía desde Nueva York hacia Pensilvania, la independencia estadounidense parecía improbable militarmente. « Sin las victorias de invierno en Trenton y Princeton, dice Smith, el Congreso habría estado en la mesa de negociación en febrero de 1777 y, con toda probabilidad, habría aceptado las condiciones británicas. »

La dureza de desgaste de las campañas es el segundo tema de Smith. El invierno en Valley Forge — Pensilvania, 1777-78 — costó al ejército de Washington cerca de un tercio de sus efectivos por enfermedad y hambre. Por el lado británico, la travesía del Atlántico pesaba: cada transporte de tropas tomaba de seis a ocho semanas desde Inglaterra, el reabastecimiento era irregular, no existían acuerdos locales de arrendamiento. La metáfora de la victoria en esta guerra no es el choque de ejércitos regulares sino la pregunta de qué bando podría aguantar más tiempo.

El tercer tema es el apoyo extranjero. La victoria de Yorktown en 1781 no fue sólo un hecho estadounidense sino también francés: 5 500 soldados bajo el mando del conde de Rochambeau y 28 buques de guerra bajo el almirante de Grasse hicieron posible el cerco. « La independencia estadounidense se ganó en Versalles, » dice Smith. Países Bajos y España aportaron también apoyos discretos. Es un hecho que la mitología nacional estadounidense más tarde suaviza, pero que los historiadores militares no discuten.

El impacto global de la Revolución es la cuarta hebra. En tres años, la Revolución había sentado gran parte de la base ideológica de la Revolución Francesa de 1789. La redacción por Lafayette de la Declaración de los Derechos del Hombre, que alimentaría a la multitud que tomó la Bastilla, se inspiraba directamente en la Declaración estadounidense. La Revolución se convirtió también en referencia para la Revolución haitiana de 1791, las guerras de independencia latinoamericanas de 1810-1820 y los levantamientos liberales del siglo XIX europeo.

Pero el problema moral permaneció. La Revolución utilizó el lenguaje de la igualdad sin abolir la esclavitud. Como dice Smith: « De los 56 firmantes de la línea 'todos los hombres son creados iguales', 41 poseían esclavos. Eso no se entendió como una incoherencia moral; se entendió como lógico — la palabra 'hombres' tenía una aplicación deliberadamente estrecha. » La abolición tendría que esperar otros 87 años y una guerra civil de cuatro años.

Otra dimensión que la Revolución no entregó: el voto de las mujeres. La famosa carta de Abigail Adams a su marido John, en marzo de 1776, le pedía que « no olvidara a las mujeres ». John Adams respondió, después de que parte de la carta apareciera impresa, que una reivindicación de derechos de las mujeres « sería ridiculizada y haría descarrilar la Revolución ». El voto femenino en Estados Unidos llegó en 1920 — 144 años después de la Declaración.

Para los pueblos indígenas de Norteamérica la Revolución fue una catástrofe directa. « Gran Bretaña había emitido la Proclamación Real de 1763, que prohibía la colonización europea al oeste de los Apalaches, explica Smith. Para las 13 colonias era una limitación; para los mohawk, los onondaga, los cherokee, la Confederación Iroquesa y otros, era una protección. La Revolución eliminó esa protección. » Las tierras indígenas del valle del Ohio fueron invadidas sistemáticamente a principios de la década de 1790.

Económicamente, la Revolución desplazó a Estados Unidos del cuadro mercantilista del Imperio británico hacia un ideal comercial más liberal. La Constitución estadounidense federalizó los aranceles sin consagrar el libre comercio como derecho fundamental. A lo largo del siglo XIX, la rápida expansión de la base de consumidores y las oleadas migratorias permitieron que la economía estadounidense superara a la economía de modelo imperial británica; en 1900 el PIB estadounidense era el doble del británico.

La evaluación final de Smith: « Lo que la Revolución estadounidense logró se resume en una sola frase: la primera aplicación moderna del principio del gobierno por consentimiento de los gobernados. Lo que no logró — abolición, igualdad de las mujeres, derechos indígenas, justicia económica — pasó a ser la agenda de los 250 años siguientes. Los aniversarios de esta envergadura son inevitables; su valor académico depende de la capacidad de ver al mismo tiempo lo que se logró y lo que no. » El 250 aniversario obliga a esa doble lectura — ni celebración pura ni crítica pura, sino las dos juntas.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en HistoryExtra. La imagen es una foto de archivo de Vika Glitter en Pexels.

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