Historia

¿Cuál fue el mayor error de la historia? 9 historiadores opinan

HistoryExtrahace 2 h
Un viejo mapa de pergamino con una pluma
Un viejo mapa de pergamino con una plumaPhoto: RDNE Stock project / Pexels

¿Cuál fue el mayor error de la historia humana? Es el tipo de pregunta que no tiene respuesta definitiva, pero resulta irresistible precisamente porque obliga a calibrar cuánto depende de las decisiones individuales. HistoryExtra planteó la cuestión a nueve historiadores, y sus variadas respuestas forman un recorrido por los momentos en que el juicio falló y las consecuencias perduraron.

El ejercicio es útil como algo más que un juego de salón. Al pedir a los expertos que señalen un único paso en falso, ilumina el papel de la contingencia en la historia, la idea de que los hechos podrían haberse desarrollado de otro modo si un gobernante, un general o una institución hubiera elegido otro camino. Cada nominación es, en realidad, un argumento sobre causa y consecuencia.

Las catástrofes militares destacan en estas discusiones, como suele ocurrir, porque los costes son muy visibles y enormes. Campañas emprendidas sobre supuestos erróneos, invasiones que estiraron en exceso sus líneas de suministro y batallas trabadas en el momento equivocado han convertido una y otra vez a potencias confiadas en advertencias, y los historiadores recurren a ellas con frecuencia.

Sin embargo, muchos de los errores más trascendentes son políticos más que bélicos. Un tratado redactado para humillar en vez de reconciliar, una sucesión mal gestionada o una reforma aplazada hasta que fue demasiado tarde pueden encaminar a una sociedad por una senda que ninguna batalla por sí sola podría. Estos errores de combustión lenta son más difíciles de ver en su momento y aún más difíciles de deshacer.

El reportaje también saca a la luz la categoría de la oportunidad perdida, un error por omisión más que por acción. Optar por no adoptar una tecnología, no formar una alianza o no atender una advertencia puede resultar tan fatídico como cualquier acto desastroso, aunque la inacción rara vez se preste a un relato dramático.

Parte de lo que hace instructiva la pregunta es el papel de la retrospectiva. Una decisión que hoy parece catastrófica pudo parecer razonable con la información disponible entonces, y los buenos historiadores cuidan de juzgar a los actores por lo que podían saber y no por desenlaces que no podían prever. Etiquetar algo como un error es ya un acto interpretativo.

La diversidad de las respuestas de los historiadores es la clave. No hay una elección de consenso, y esa ausencia revela cuánto depende del prisma que aporta cada uno, según subraye la economía, la ideología, la tecnología o la personalidad. La elección de cada experto funciona también como una declaración sobre qué creen que impulsa la historia.

Estos debates llevan además una advertencia discreta para el presente. Si grandes potencias y líderes capaces pudieron tropezar en desastres evitables, entonces el cómodo supuesto de que quienes deciden hoy actuarán con sensatez merece escrutinio. Los errores de la historia recuerdan que competencia y catástrofe no se excluyen.

Es probable que los lectores terminen un reportaje así en desacuerdo con al menos algunas de las elecciones, lo que forma parte de su atractivo. Los argumentos invitan a sopesar el propio candidato, a preguntarse si el peor error fue de arrogancia, ignorancia o simple mala suerte, y a considerar cuán fina puede ser la línea entre los tres.

El valor perdurable de la selección de HistoryExtra reside menos en coronar a un ganador que en la conversación que provoca. Al reunir nueve juicios meditados, convierte una pregunta sin respuesta en una visita guiada por la causa y el efecto históricos, y en un recordatorio de cuánto ha dependido el largo arco del pasado de momentos de mal juicio humano.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en HistoryExtra. La imagen es una foto de archivo de RDNE Stock project en Pexels.

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