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SpaceX aborta su segundo intento de lanzamiento del Starship V3 tras el encendido de los motores

TechCrunchhace 3 h
Un gran cohete en la plataforma de lanzamiento liberando vapor durante la secuencia de encendido
Un gran cohete en la plataforma de lanzamiento liberando vapor durante la secuencia de encendidoPhoto: Pixabay / Pexels

SpaceX abortó su segundo intento de lanzar la versión más reciente de su cohete Starship, designada V3, momentos después de que los motores del vehículo se encendieran en la plataforma, confirmó la empresa, sin detallar de inmediato la causa de la interrupción. Fue la segunda vez que se detenía este intento de lanzamiento en particular, tras una cancelación previa.

Starship es el vehículo más grande y potente de SpaceX, central para las ambiciones a largo plazo de la empresa en misiones a Marte y para el programa Artemis de la NASA, que ha seleccionado una variante de Starship para posar astronautas en la Luna. La designación V3 se refiere a la última iteración del vehículo, que incorpora cambios de diseño realizados por SpaceX tras vuelos de prueba anteriores, incluidas mejoras destinadas a aumentar la capacidad de propelente y mejorar la fiabilidad de los motores.

Abortar un lanzamiento después del encendido de los motores pero antes del despegue es una función de seguridad deliberadamente integrada en los sistemas automatizados del vehículo, diseñada para detectar anomalías en la fracción de segundo entre el encendido y el momento en que el cohete de otro modo dejaría la plataforma. Activar un aborto en esta etapa, aunque dramático de presenciar, generalmente se considera una señal de que los sistemas de seguridad funcionan como se pretendía, y no una señal de una falla no relacionada.

SpaceX no ha dicho qué sistema o lectura de sensor específico desencadenó el aborto, y las declaraciones públicas de la empresa tras el incidente se limitaron a confirmar que el lanzamiento se había detenido y que los ingenieros estaban revisando los datos antes de programar otro intento. Las empresas de cohetes suelen reservarse explicaciones técnicas detalladas hasta que una revisión interna avanza más, en parte para evitar especulaciones basadas en información incompleta.

El aborto ocurrió en un contexto de atención de los inversores al precio privado de las acciones de SpaceX, que según informes cayó más del 4% en operaciones privadas fuera de horario tras conocerse la noticia del lanzamiento abortado, antes de recuperar parte de esa caída. SpaceX sigue siendo una empresa de capital privado, y sus acciones se negocian principalmente a través de ofertas periódicas de recompra y mercados secundarios en lugar de una bolsa pública, pero esas valoraciones privadas se han convertido cada vez más en un indicador muy vigilado del sentimiento de los inversores sobre los programas de la empresa.

El desarrollo de Starship ha seguido un enfoque de pruebas iterativo que SpaceX ha utilizado durante años en sus programas de cohetes, haciendo volar deliberadamente prototipos tempranos hasta el fallo para recopilar datos en lugar de retrasar las pruebas hasta que cada sistema haya sido validado exhaustivamente en tierra. Bajo esa filosofía, los vuelos de prueba abortados o fallidos se tratan como una parte esperada del proceso de desarrollo y no como contratiempos inequívocos, aunque el enfoque también ha atraído el escrutinio de reguladores y observadores externos por el ritmo de las pruebas cerca de zonas pobladas.

Los problemas del vehículo en esta campaña de pruebas se suman a un historial mixto en los vuelos más recientes del programa Starship, que han incluido tanto éxitos parciales como fallos en distintas etapas del ascenso, el rendimiento de los motores y la recuperación del vehículo desde el primer vuelo de prueba integrado del cohete. Los ingenieros de SpaceX han usado cada prueba para refinar el diseño del vehículo antes del siguiente intento.

La dependencia de la NASA de una variante de Starship para sus misiones de alunizaje del programa Artemis añade presión de calendario a la campaña de pruebas del vehículo, ya que los retrasos en el cronograma de desarrollo de Starship podrían afectar las propias fechas objetivo del programa Artemis para devolver astronautas a la superficie lunar, una dependencia que ha atraído atención periódica de los comités de supervisión del Congreso.

SpaceX no ha anunciado una nueva fecha objetivo para el próximo intento de lanzamiento del Starship V3, y solo dijo que el calendario dependerá del resultado de su revisión posterior al aborto. Históricamente, la empresa ha reprogramado con rapidez los vuelos de prueba una vez completada una revisión, en algunos casos intentando un lanzamiento posterior apenas días después de resolver un problema identificado.

Los analistas del sector espacial dicen que el aborto, aunque supone un contratiempo para el calendario de pruebas inmediato, difícilmente alterará por sí solo de forma significativa las expectativas a más largo plazo sobre el programa Starship, dado el historial de pruebas del vehículo y la expectativa ya integrada entre inversores y funcionarios de la NASA de que un programa de esta escala y ambición implicará iteraciones repetidas antes de alcanzar fiabilidad operativa.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en TechCrunch. La imagen es una foto de archivo de Pixabay en Pexels.

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