Salud

Comida rápida cerca de las escuelas: por qué diputados británicos piden prohibirla frente a la obesidad infantil

Guardian Healthhace 2 h
Letrero de un restaurante de comida rápida en una calle
Letrero de un restaurante de comida rápida en una callePhoto: Oktay Köseoğlu / Pexels

Un comité de salud de la Cámara de los Comunes ha pedido nuevas normas que impidan la apertura de locales de comida rápida cerca de las escuelas, presentando la medida como parte de una estrategia más amplia contra la obesidad infantil en Inglaterra.

El informe del comité estima que la obesidad infantil cuesta al país unos 74.000 millones de libras al año. Esa cifra abarca el gasto sanitario directo, además del costo indirecto de las enfermedades vinculadas a la obesidad sobre la productividad laboral y la calidad de vida.

Los diputados no limitaron sus recomendaciones a las nuevas aperturas. El informe también pide prohibir la publicidad de comida basura en vallas publicitarias y transporte público, con el objetivo de reducir el volumen de publicidad al que se exponen los niños a diario.

Los supermercados también enfrentarían nuevas exigencias. El informe recomienda incentivar a las tiendas para que exhiban de forma destacada frutas y verduras en puntos muy visibles, como entradas y cajas, bajo la premisa de que las compras impulsivas pueden orientarse hacia opciones más saludables.

El comité también quiere un etiquetado obligatorio tipo semáforo en todos los envases de alimentos, que muestre de un vistazo si un producto es saludable o no. Algunas cadenas de supermercados ya usan una versión de este sistema de forma voluntaria, pero los diputados quieren estandarizarlo a nivel nacional.

El informe insta a los ministros a no ceder ante la presión de la industria alimentaria, señalando que esfuerzos regulatorios similares en el pasado se retrasaron o se diluyeron por presión del sector, aunque no menciona empresas concretas.

Ya existen restricciones parciales cerca de escuelas en algunas autoridades locales. Algunas zonas de Londres han limitado en los últimos años la concesión de nuevas licencias de comida rápida dentro de un radio determinado de las escuelas; el comité quiere extender ese modelo a todo el país.

Los críticos argumentan que estas restricciones podrían suponer una carga desproporcionada para las pequeñas empresas. Otras voces sostienen que el problema central no es tanto la cercanía a la comida rápida como la desigualdad de ingresos y la falta de educación nutricional.

Los especialistas en salud responden que los hábitos alimenticios adquiridos en la infancia tienden a persistir en gran medida en la edad adulta. Sostienen que regular el entorno en el que crecen los niños puede tener un efecto más duradero que las campañas de concienciación dirigidas únicamente a la elección individual.

Las recomendaciones del comité no son vinculantes por ahora, y no está claro si el gobierno las convertirá en ley. Los diputados afirman que esperan una respuesta oficial de los ministros en los próximos meses.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en Guardian Health. La imagen es una foto de archivo de Oktay Köseoğlu en Pexels.

Para seguir leyendo