Salud

Vacuna del VPH y cáncer de cuello uterino: por qué el riesgo de muerte en mujeres jóvenes es ahora 'casi nulo'

BBC Healthhace 11 h
Un vial de vacuna y una jeringa sobre una mesa de laboratorio
Un vial de vacuna y una jeringa sobre una mesa de laboratorioPhoto: Thirdman / Pexels

Un nuevo estudio ha determinado que las mujeres jóvenes vacunadas contra el virus del papiloma humano (VPH) afrontan ahora un riesgo de morir por cáncer de cuello uterino que es "casi nulo". Según la BBC, la investigación muestra que se han salvado cientos de vidas desde que la vacuna se ofreció por primera vez a las niñas en edad escolar en 2008.

El VPH es un grupo frecuente de virus de transmisión sexual, y la mayoría de las infecciones se resuelven solas sin causar ningún daño. Pero algunos tipos de alto riesgo pueden provocar, en las células del cuello uterino, cambios que con los años pueden derivar en cáncer. La inmensa mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino en el mundo están vinculados al VPH.

La vacuna actúa dotando al organismo de inmunidad frente a estos tipos de VPH de alto riesgo. Administrada antes de que la persona se exponga al virus, permite al sistema inmunitario bloquear la infección antes de que se asiente. Por eso el programa se centra en los años escolares, cuando lo más probable es que las niñas aún no hayan tenido contacto con el virus.

Inglaterra puso en marcha su programa escolar de vacunación contra el VPH en 2008. En los años transcurridos, la primera generación vacunada ha llegado a la edad adulta, lo que ha permitido a los investigadores medir el efecto a largo plazo de la vacuna. El hallazgo más llamativo del estudio es que las muertes por cáncer de cuello uterino en esta generación son ya casi inexistentes.

Según la BBC, los investigadores afirman que el riesgo de muerte es "casi nulo" en las mujeres a las que se ofreció la vacuna durante su etapa escolar. Esto demuestra que la vacuna es eficaz no solo para prevenir la infección, sino también para evitar el desenlace más letal de la enfermedad.

Los expertos subrayan que el resultado demuestra el poder de la vacunación. El cáncer de cuello uterino es uno de los pocos cánceres considerados en gran medida prevenibles mediante el cribado y la inmunización. La vacuna ataja la enfermedad antes de que comience, mientras que los programas de cribado periódicos detectan los cambios en fase temprana y aportan una segunda capa de protección.

La Organización Mundial de la Salud aspira a eliminar el cáncer de cuello uterino como problema de salud pública. Las herramientas clave para lograrlo son unas tasas de vacunación elevadas, un cribado generalizado y el acceso a un tratamiento precoz. Los resultados en Inglaterra ofrecen una prueba concreta de que la estrategia puede funcionar.

Aun así, los expertos advierten de que la protección solo podrá mantenerse mientras las tasas de vacunación sigan siendo altas. Las diferencias de acceso a la vacuna entre regiones y grupos pueden hacer que algunas mujeres queden fuera de esta protección. Es posible que los programas de cribado también deban adaptarse a las generaciones vacunadas.

La vacuna se considera, en general, segura, y sus efectos secundarios más frecuentes son síntomas leves como un dolor pasajero en el lugar de la inyección. Las autoridades sanitarias señalan que los datos acumulados desde el inicio del programa respaldan su perfil de seguridad.

Los investigadores afirman que el hallazgo es también un ejemplo de cómo pueden medirse los beneficios a largo plazo de la vacunación a lo largo de una generación. Comprobar que una sola medida preventiva administrada en la etapa escolar evita muertes décadas después ofrece una prueba poco común y sólida para evaluar el impacto de las políticas de salud pública.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en BBC Health. La imagen es una foto de archivo de Thirdman en Pexels.

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