Salud

Esqueletos de 3.500 años están reescribiendo lo que la ciencia sabía sobre la sífilis

Science Daily Healthhace 1 h
Restos óseos antiguos siendo examinados en un laboratorio
Restos óseos antiguos siendo examinados en un laboratorioPhoto: Boris Hamer / Pexels

El verdadero origen de la sífilis es uno de los debates más antiguos de la historia de la medicina. Una corriente sostiene que la enfermedad pasó de América a Europa tras los viajes de Cristóbal Colón; otra sostiene que ya existía en el Viejo Mundo mucho antes, simplemente sin reconocerse como una enfermedad distinta. Restos óseos hallados en Vietnam, datados en unos 3.500 años, aportan ahora un giro inesperado a ese debate.

Los investigadores encontraron rastros de bacterias de la familia Treponema en los restos, el mismo género bacteriano responsable de la sífilis. Pero esa familia también incluye el pián, una enfermedad tropical no transmitida sexualmente que afecta la piel y los huesos. Las lesiones óseas halladas sugieren que la infección pasó de madre a hijo, probablemente durante el embarazo o el parto.

Esa distinción importa enormemente para los científicos. La transmisión de madre a hijo se ha interpretado históricamente como una firma específica de la sífilis, ya que esta se transmite por vía sexual y puede pasar de una madre a su bebé antes de nacer. Pero el nuevo hallazgo muestra que enfermedades emparentadas no transmitidas sexualmente, como el pián, pueden seguir aparentemente una vía de transmisión de madre a hijo similar.

Esto importa porque afecta directamente a cómo los arqueólogos interpretan la evidencia de enfermedades en restos antiguos. Si un esqueleto muestra signos de transmisión de madre a hijo y los científicos lo atribuyen automáticamente a la sífilis, se corre el riesgo de producir una cronología equivocada o una historia incorrecta sobre el origen geográfico de la enfermedad. El nuevo hallazgo sugiere que ese tipo de interpretación debe hacerse con mucha más cautela.

La familia bacteriana Treponema está formada por especies estrechamente emparentadas, difíciles de distinguir incluso mediante análisis de ADN. La sífilis, el pián, la pinta y el bejel provienen todos del mismo género bacteriano pero presentan distintas vías de transmisión y síntomas. El ADN antiguo, a menudo degradado y fragmentado, dificulta aún más esa distinción.

El hallazgo vietnamita es significativo en parte porque el sudeste asiático ha sido una región relativamente poco estudiada en el debate sobre el origen de la sífilis, que se ha centrado sobre todo en restos de Europa y América. Que estos restos daten de unos 3.500 años —miles de años antes de que Colón llegara a América— sugiere que esta familia de enfermedades podría haber existido ya en Asia en la época precolombina, aunque los investigadores subrayan que podría tratarse de una enfermedad emparentada y no de la sífilis en sí.

Los investigadores insisten en que el hallazgo no resuelve de forma definitiva el debate sobre la sífilis, pero sí añade un valioso dato nuevo a una conversación de larga data. Los próximos pasos incluyen aplicar técnicas de ADN antiguo más avanzadas para determinar con mayor precisión qué especie bacteriana estaba presente en los restos, técnicas que se han vuelto considerablemente más sensibles en los últimos años, capaces de distinciones antes imposibles.

La investigación también tiene un eco en la medicina actual: el pián sigue siendo hoy un problema de salud pública real en algunas regiones tropicales, que afecta particularmente a los niños, y la Organización Mundial de la Salud lleva adelante un programa destinado a erradicarlo por completo. Comprender la historia de miles de años de esta familia bacteriana aporta un contexto científico útil a los esfuerzos de erradicación actuales.

En definitiva, estos restos de 3.500 años convierten la historia de la sífilis y sus enfermedades emparentadas en un panorama mucho más complejo que una simple pregunta de «antes o después de Colón». Para los científicos, la conclusión principal es que interpretar la evidencia de enfermedades antiguas exige tener en cuenta toda la diversidad de esta familia bacteriana.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en Science Daily Health. La imagen es una foto de archivo de Boris Hamer en Pexels.

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