Salud

Tasas elevadas de cáncer de riñón cerca de una fábrica de PFAS en Lancashire alarman a las autoridades

Guardian Healthhace 15 h
La silueta de una planta química industrial vista a lo lejos en un día nublado.
La silueta de una planta química industrial vista a lo lejos en un día nublado.Photo: Andy Wilson / Pexels

Un análisis de datos que cubre dos décadas de casos en un pequeño distrito industrial del noroeste de Inglaterra deja una conclusión que preocupa a los vecinos. Según el Guardian, las tasas de diagnóstico de cáncer de riñón en un radio de unos 10 km en torno a la fábrica de PFAS de Thornton-Cleveleys, en Lancashire, son un 24 % superiores a la media del Reino Unido.

Los PFAS — sustancias per- y polifluoroalquiladas, conocidas como « contaminantes eternos » — son una familia de compuestos utilizados en impermeables, sartenes antiadherentes, tratamientos para moquetas y espumas extintoras, y resisten la degradación en el medio ambiente. Los epidemiólogos ambientales han publicado en la última década estudios que vinculan los niveles de PFAS en sangre con ciertos cánceres (en particular de riñón y testículo), trastornos tiroideos y bajo peso al nacer.

El estudio citado por el Guardian fue realizado por epidemiólogos de la Universidad de Lancaster. A partir de los datos anonimizados del registro de cáncer del NHS Lancashire, el equipo comparó todos los diagnósticos de cáncer de riñón en torno a Thornton-Cleveleys entre 2003 y 2023 con las cifras nacionales. Tras ajustar por edad, sexo y nivel socioeconómico, la tasa de incidencia en la zona de estudio fue de 15,2 por cada 100.000 personas, frente a una media británica de 12,3.

La profesora Hannah Sterling, que dirigió el trabajo, afirmó que los hallazgos « no bastan para establecer causalidad, pero contienen una señal demasiado clara para ignorarla ». Sterling se refiere a estudios en animales que muestran acumulación de PFAS en tejido renal y aboga por endurecer los estándares británicos de vigilancia del agua y el suelo.

La empresa que opera la planta, AGC Chemicals Europe, respondió tras la publicación. La compañía indicó que la producción se mantiene dentro de todos los límites fijados por la Environment Agency, que los niveles de PFAS en el agua potable de la zona han estado por debajo de los umbrales nacionales en los últimos cinco años y que encargará una evaluación independiente. La empresa recordó también que la producción en Thornton-Cleveleys se ha desplazado progresivamente de los PFAS de cadena larga a alternativas de cadena corta.

Un portavoz de la Environment Agency señaló que el programa actual de vigilancia de PFAS se amplió en 2024 pero que la agencia aún no ha evaluado los nuevos datos epidemiológicos. El límite británico para PFAS totales en agua potable es actualmente de 0,5 μg/L — más laxo que el límite de la UE de 0,1 μg/L y muy por encima del límite de 4 ng/L que la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos aplica a los compuestos específicos PFOA/PFOS.

Concejales locales y grupos de pacientes han pedido un programa nacional de cribado. El cáncer de riñón detectado en estadio bajo tiene una supervivencia a cinco años superior al 80 %, pero la detección tardía la reduce al 14 %. Pruebas de orina baratas y cribados de imagen serían viables para grupos de riesgo identificados.

Los expertos nacionales de salud y medio ambiente afirman que los hallazgos han abierto un debate político más amplio. La Unión Europea presentó a finales de 2024 un proyecto de restricción que prohibiría la mayor parte de los compuestos PFAS; el Reino Unido desarrolla su propio marco regulatorio posbrexit pero aún no ha publicado un paquete comparable.

El caso de Lancashire se inscribe en un debate global más amplio. Los grandes fabricantes — 3M, Chemours, Solvay — han anunciado en los últimos años recortes de su producción de PFAS; en Estados Unidos, Minnesota alcanzó un acuerdo de 10.300 millones de dólares con 3M. En el Reino Unido, la vía judicial para acciones similares sigue siendo en gran medida inexplorada.

El reportaje del Guardian ha vuelto a poner los PFAS en la agenda política británica. El Ministerio de Sanidad ha anunciado que encargará un análisis comparativo de los datos de diagnóstico con el trabajo de Lancaster, con resultados previstos para finales de 2026. Hasta entonces, los vecinos de Thornton-Cleveleys conviven con la brecha entre los hallazgos académicos y la tranquilidad que ofrece la industria.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en Guardian Health. La imagen es una foto de archivo de Andy Wilson en Pexels.

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