Los populares fármacos GLP-1 para perder peso, vinculados a menor riesgo de adicción y sobredosis

Los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1), la clase de fármacos a la que pertenecen los populares tratamientos para perder peso semaglutida y tirzepatida, se han asociado de forma inversa con los ingresos hospitalarios por trastorno por uso de opioides y sobredosis. El análisis a gran escala resumido por Science Daily y coordinado por la Universidad de Vanderbilt se basa en los registros de 1,3 millones de pacientes.
El estudio buceó en el consorcio estadounidense multicéntrico de historiales médicos electrónicos N3C. Los investigadores clasificaron a los pacientes de 18 a 75 años con diagnóstico de obesidad como usuarios que iniciaban semaglutida o tirzepatida y un grupo de control emparejado; el seguimiento se prolongó 24 meses.
Los datos mostraron que los usuarios de GLP-1 tuvieron un 33 % menos de visitas a urgencias con diagnóstico de trastorno por uso de opioides y un 29 % menos de hospitalizaciones por sobredosis. El trastorno por consumo de alcohol mostró una tendencia a una reducción del 18 %.
La autora principal, la Dra. Patricia Watson, del Vanderbilt University Medical Center, declaró a Science Daily: "Es una señal observacional sólida. Es coherente con los modelos animales que muestran que los GLP-1 actúan sobre el circuito de recompensa".
Desde el punto de vista mecanístico, se sabe que los receptores GLP-1 están presentes en regiones cerebrales como el área tegmental ventral y el núcleo accumbens, donde pueden atenuar la señalización de dopamina. Este mecanismo hipotético también ha dado señales positivas leves en pequeños ensayos sobre dejar de fumar.
Los clínicos leen los datos con cautela. La Dra. Lisa Shapiro, de Kaiser Permanente, sin vínculo con el trabajo, dijo a Science Daily: "No es un ensayo aleatorizado. Los pacientes ya difieren en sus perfiles socioeconómicos y de acceso a la atención. Aún no sabemos si el efecto es causal o si refleja una selección".
La Substance Abuse and Mental Health Services Administration (SAMHSA) anunció un ensayo aleatorizado de fase 3 de GLP-1 en el trastorno por uso de opioides para más adelante este año. El estudio, coordinado por el National Institute on Drug Abuse, apunta a 1.000 pacientes.
El precio del fármaco es la otra cara de la cuestión. El coste mensual de la semaglutida ronda los 1.000 dólares en Estados Unidos. Llevar el acceso por receta para una indicación de adicción a la cobertura de los seguros plantea una pregunta política adicional; Medicare no cubre actualmente las indicaciones por pérdida de peso.
Los efectos secundarios de la clase GLP-1 incluyen náuseas, ralentización del vaciado gástrico y casos raros de pancreatitis. Los nuevos datos podrían llevar a los clínicos a reevaluar el equilibrio entre beneficio y riesgo en algunos escenarios.
Este artículo no constituye consejo médico. Los pacientes en tratamiento por trastorno por uso de opioides deben hablar con su médico de manera individual y recordar que las terapias basadas en la evidencia, como la buprenorfina y la metadona, siguen siendo la prioridad.
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