Breaking
Historia

El «socialismo de las cloacas»: en qué consistió realmente el experimento socialista pragmático de Milwaukee

JSTOR Dailyhace 3 h
La fachada de un edificio municipal de principios del siglo XX que evoca el gobierno urbano estadounidense de la época
La fachada de un edificio municipal de principios del siglo XX que evoca el gobierno urbano estadounidense de la épocaPhoto: Sasha Vukovic / Pexels

Durante aproximadamente medio siglo, repartido en tres mandatos municipales no consecutivos entre 1910 y 1960, la ciudad de Milwaukee estuvo gobernada por miembros del Partido Socialista de América, un hecho que hoy sorprende a muchos estadounidenses dado el estatus marginal del partido en la política nacional durante la mayor parte de su historia. La etiqueta que se puso a su forma de gobernar, «socialismo de las cloacas», comenzó como una pulla despectiva de sus rivales políticos y terminó convirtiéndose en el atajo aceptado para describir lo que los socialistas de Milwaukee realmente hacían en el cargo.

El término se burlaba de lo que los críticos veían como una versión poco ambiciosa y tecnocrática del socialismo, preocupada por los sistemas de alcantarillado, el tratamiento del agua, el pavimento de las calles y los parques públicos, en lugar de la transformación revolucionaria del orden económico que prometía la retórica socialista en otros lugares. Los alcaldes socialistas de Milwaukee, insinuaba la broma, habían cambiado la revolución mundial por desagües pluviales.

Emil Seidel, elegido en 1910 como el primer alcalde socialista de una gran ciudad estadounidense, estableció el modelo que seguirían sus sucesores: un enfoque en la eficiencia municipal, la infraestructura de salud pública y la erradicación de la corrupción basada en el clientelismo que había caracterizado al gobierno municipal de Milwaukee bajo administraciones anteriores. Su victoria llegó en medio de una ola de reformismo municipal de la Era Progresista que hizo que los candidatos socialistas, con un programa de gobierno honesto, resultaran inesperadamente competitivos.

Daniel Hoan, quien fue alcalde de 1916 a 1940, se convirtió en la figura más influyente del movimiento, al frente de una amplia expansión de la infraestructura pública de la ciudad —sistemas de agua y alcantarillado, una empresa pública de agua, parques y uno de los primeros complejos de vivienda pública del país— mientras equilibraba los presupuestos y evitaba en gran medida los escándalos de corrupción que plagaban a administraciones comparables de grandes ciudades de la época.

El enfoque pragmático de los socialistas reflejaba el carácter específico de la política obrera e inmigrante de Milwaukee, más que un modelo ideológico nacional. La ciudad tenía una gran población de inmigrantes alemanes con fuertes tradiciones sindicales y, bajo el liderazgo de larga data de Victor Berger, un movimiento socialista que rechazaba explícitamente las corrientes más revolucionarias del socialismo estadounidense en favor de construir coaliciones electorales en torno a mejoras municipales concretas que los votantes pudieran ver y usar.

Este pragmatismo distinguía a los socialistas de Milwaukee de corrientes más doctrinarias dentro de la izquierda socialista y obrera estadounidense en general, algunas de las cuales veían el enfoque de Milwaukee como una capitulación: la prueba de que el socialismo, una vez que llegaba al poder mediante elecciones ordinarias, terminaría inevitablemente por resultar indistinguible de un liberalismo de buen gobierno en lugar de perseguir una transformación económica estructural.

Frank Zeidler, el último de los alcaldes socialistas de Milwaukee, gobernó de 1948 a 1960 durante el auge del anticomunismo estadounidense de la Guerra Fría, un período en el que la etiqueta de Partido Socialista se había convertido en una desventaja política significativa a nivel nacional, aun cuando Zeidler siguió ganando las elecciones de Milwaukee con un programa de vivienda pública, escuelas integradas y servicios municipales.

El Partido Socialista declinó fuertemente a nivel nacional hacia mediados del siglo XX, atrapado entre la absorción de muchas de sus posturas por parte del New Deal dentro de la política demócrata mayoritaria y la intensa sospecha política que recaía sobre todo lo asociado con el socialismo durante la Guerra Fría. El socialismo municipal de Milwaukee sobrevivió al partido nacional durante décadas precisamente porque había construido su atractivo en torno a una gobernanza local visiblemente eficaz y no en torno a una identidad socialista explícita.

Los historiadores que estudian este período suelen atribuir al socialismo de las cloacas un legado institucional duradero en Milwaukee: una empresa pública de agua, una reputación de competencia administrativa y un modelo invocado más tarde, a veces de manera un tanto libre, en debates sobre la propiedad municipal de servicios públicos en otras ciudades estadounidenses.

La expresión ha resurgido periódicamente en el debate político contemporáneo, invocada tanto por críticos como por admiradores como punto de referencia de cómo puede lucir en la práctica una versión modesta y centrada en la prestación de servicios de la política municipal de izquierda: un recordatorio de que el experimento socialista más duradero de la historia estadounidense fue, por diseño, uno de los menos dramáticos desde el punto de vista ideológico.

Este artículo es un resumen editorial asistido por IA basado en JSTOR Daily. La imagen es una foto de archivo de Sasha Vukovic en Pexels.

Para seguir leyendo

Una vieja imprenta utilizada para producir periódicos de principios del siglo XX
Historia

El periodista que combatió la corrupción con una herramienta poco usada en la historia estadounidense: la verdad sin adornos

Lincoln Steffens se convirtió en uno de los reporteros más tenaces de principios del siglo XX, exponiendo la corrupción municipal en ciudades estadounidenses con un método que parece casi radical por su simplicidad: relatar exactamente lo que encontraba, sin adornos. Su trabajo ayudó a definir lo que se conocería como el periodismo «muckraker».

Smithsonian Historyhace 1 d
Inmigrantes reunidos en un puerto a principios del siglo XX
Historia

La reformadora de la Primera Guerra Mundial que pidió a Estados Unidos acoger a los inmigrantes, y asimilarlos

Durante la Primera Guerra Mundial, la reformadora progresista Frances Kellor impulsó las celebraciones del Día de la Americanización, defendiendo que los inmigrantes debían adoptar plenamente la cultura estadounidense para adaptarse mejor a su nuevo país. Su campaña revela las corrientes complejas y a menudo contradictorias que atravesaban los debates migratorios de la época en Estados Unidos.

Smithsonian Historyhace 2 d